By 90Min
October 05, 2017

El FC Barcelona disputó el partido de Liga del pasado domingo ante Las Palmas a puerta cerrada. Pese a que en un principio la idea del club era la de aplazar el encuentro debido a los disturbios producidos por el referéndum en Cataluña, finalmente el choque se llevó a cabo con total normalidad, eso sí, sin público en las gradas del Camp Nou.

El presidente Bartomeu salió entonces a explicar en los medios lo sucedido. La directiva del Barça no quería que se jugase el encuentro, pero tras una reunión con los jugadores se decidió  disputarlo a puerta cerrada, lo que provocó la dimisión del vicepresidente Carles Vilarrubi y el directivo Jordi Monés por disconformidad.

Los motivos oficiales esgrimidos entonces para jugar dicho partido atendían a cuestiones deportivas. Y es que si el Barça no se hubiera presentado habría perdido hasta 6 puntos en el campeonato (3 por el encuentro perdido más otros 3 por incomparecencia).

Alex Caparros/GettyImages

Sin embargo, Mundo Deportivo ha revelado existía otra razón que iba más allá de lo deportivo. Según el citado diario, Bartomeu se vio sometido a presiones bastante grandes que aseguraban que el Barça podría enfrentarse a una sanción mucho más grave. Esta incluía el castigo de entre 2 y 6 meses sin jugar, con las pérdidas económicas que ello conllevaba. Y es que estaba en juego por ejemplo el no poder cumplir el contrato de los patrocinadores, etc.

En este sentido, una vez que LaLiga y la RFEF se negaron a suspender el enfrentamiento, se decidió con el consenso de los futbolistas jugar a puerta cerrada como forma de protesta y para que el resto del mundo se percatase de lo que estaba sucediendo en Cataluña.

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