By 90Min
October 29, 2017

El neozelandés Max Crocombe, guardameta del Salford City, de la sexta división inglesa,  protagonizó la anécdota del día en el partido de ayer que disputó su equipo ante el Bradford Park Avenue. El portero, de 24 años no pudo contenerse y se fue al borde de la tribuna para orinar, lo que provocó que el colegiado le expulsara.

”Podemos confirmar que Crocombe ha sido expulsado por orinar durante el partido, no estamos bromeando”, tuiteaba el equipo rival del Salford, que jugaba como local y cayó derrotado en el partido (1-2). ”Un empleado le dijo varias veces que no lo hiciera, pero (...) se fue al borde de la tribuna para orinar”, declaró Colin Barker, directivo de este equipo, en una entrevista para la agencia británica PA.


El propio arquero se disculpó posteriormente en su cuenta de Twitter con un mensaje: "Me gustaría pedir perdón por el incidente de hoy. Me encontré en una posición muy incómoda y cometí un error que echó a perder la que ha sido una victoria de mucho mérito. Mi intención nunca fue la de ofender a nadie y quiero disculparme con los dos clubes y con todos los aficionados. No volverá a ocurrir".

El Salford City es propiedad del empresario singapurense Peter Lim, dueño del Valencia CF de la liga española. También es propiedad de algunos ex-futbolistas del Manchester United como Gary y Phil Neville, Ryan Giggs, Nicky Butt y Paul Scholes. El objetivo de sus propietarios es alcanzar la segunda división inglesa en los próximos 15 años.


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