By 90Min
December 11, 2017

El City de Guardiola se impuso por 1-2 en Old Trafford al United de Mourinho en el derbi de Manchester. Gracias a este resultado, los 'citizens' se colocan 11 puntos por encima de sus perseguidores y dejan casi sentenciada la Premier. Es por esto que los visitantes decidieron celebrarlo tras el encuentro, algo que no sentó muy bien a los locales. Todo acabó finalmente en una tremenda trifulca en el túnel en la que volaron botellas y algunos incluso salieron heridos.


Tal y como ha revelado el Daily Mail, todo comenzó cuando Mourinho salió de su vestuario para dirigirse a dar la rueda de prensa habitual tras cada partido. Fue entonces cuando oyó desde fuera la música y las escandalosas celebraciones que llegaban desde la zona visitante donde se encontraban los jugadores del City y decidió entrar para pedir un poco de respeto.


Sin embargo, las palabras en portugués del entrenador no gustaron para nada al portero del City, Ederson, que las entendió perfectamente ya que es brasileño. Y ahí comenzó el lío. Siempre según el medio británico, Ederson se encaró con Mourinho y ambos se gritaron e insultaron gravemente. Entre otras cosas, 'The Special One' le increpó a Ederson que perdiera tiempo durante el encuentro mientras que a los miembros del conjunto visitante les pareció que Mourinho traspasó la raya al entrar en su vestuario.

Los jugadores del United escucharon todo el escándalo que se estaba formando y decidieron ir a defender a su entrenador. La cosa se calentó hasta tal punto que comenzaron a llover botellas de agua y de leche. Hasta 20 futbolistas y algunos miembros del cuerpo técnico del City se vieron involucrados en la pelea.


Al parecer, Mou recibió un chorro de agua y fue golpeado por una botella vacía de leche. Otro de los jugadores más activos en el suceso fue Lukaku. Según 'El Larguero' de la Cadena SER, el delantero de los 'Red Devils' tiró una botella que impactó en Mikel Arteta, asistente de Guardiola, y que le dejó con la ceja abierta. Finalmente, la Policía acabó interviniendo para frenar la confrontación y se colocó a las afueras del vestuario del City hasta que los visitantes se marcharon del estadio.

Después del suceso, Mourinho habló en rueda de prensa y se mostró disgustado por el arbitraje y por la manera de ganar de los 'citizens'. "Podemos traer cualquier teoría futbolística, posesión de balón, estadísticas... Pero, como el año pasado, es un penalti enorme en un momento crucial del partido. Cuando ves jugar al Manchester City uno espera que marquen buenos goles, no dos goles vergonzosos. Han sido dos goles muy malos, en un córner y en un rebote afortunado. Tuvieron el aparente control del partido, sí, pero el momento clave es cuando Ederson salva dos balones y cuando el árbitro no pita nuestro penalti", se quejó.

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