By 90Min
December 16, 2017

Lo que parecía que iba a ser un partido más de la Ligue 1 se ha tornado en un autentico bochorno para la competición, y en concreto, para un club con la historia del Saint Etienne. Durante la noche de ayer, mientras se disputaba el partido Saint Etienne - Mónaco, el presidente del club local, Roland Romeyer, no tuvo otra idea que bajar al terreno de juego para increpar al árbitro.


El partido, que acabó 0-4 a favor del Mónaco, estuvo muy condicionado por la actuación arbitral. Tras finalizar el descanso 0-2, mientras el Saint Etienne parecía que se recuperaba del mal inicio, el árbitro dio como legal el gol que había marcado el brasileño Fabinho, que estaba en fuera de juego. El primero en desatar su ira fue el portero local, Stéphane Ruffier, quien terminó siendo expulsado tras encararse con el juez de línea. 

ROMAIN LAFABREGUE/GettyImages

Tal fue la indignacion de Roland Romeyer, que no dudo en bajar al campo e intentar meterse en el terreno de juego para increpar al colegiado. Por suerte para el fútbol y para su equipo, Romeyer fue parado justo delante de la linea de banda y rápidamente se le condujo de vuelta hacia el túnel de vestuarioAl final la actuación del Presidente fue totalmente inútil y nada pudo hacer para cambiar el desarrollo del partido. 




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