Tras el primer gol del Barcelona, el partido de había emparejado y ninguno de los dos equipos podía sacarse ventaja. 

Pero fue nuevamente a partir de una buena jugada de Messi que llegó el segundo: Coutinho la tuvo para definir pero pifió al impacto, con la buena suerte que la pelota siguió en sus pies y logró enviar un centro que le llegó a Rakitic. El croata disparó de aire desde la medialuna del área para clavarla en el ángulo de Lloris.

Tottenham 0-Barcelona 2.