By 90Min
December 22, 2018

El Real Madrid está a un paso de agrandar aún más su leyenda si consigue su tercer Mundial de Clubes de forma consecutiva, el séptimo de su historia. Pero esa hipotética victoria no debe tapar los problemas de fondo que tiene este equipo, unos problemas que podrían ir en aumento si el Al Ain da la campanada y los blancos se vuelven a Madrid con las manos vacías.


Solari cogió un equipo que estaba agonizando y ha conseguido revivirlo pero aún está lejos de estar recuperado al 100%. Hasta ahora los resultados habían tapado las carencias que presenta este equipo pero las contundentes derrotas ante el Eibar y el CSKA y el mal juego ante el Huesca y el Rayo han colmado la paciencia de la afición y han provocado que los pañuelos y los pitos vuelvan a ser protagonistas en las gradas del Santiago Bernabéu. Pocos son los jugadores que se salvan de la quema y tras lo visto en la semifinal del mundialito sólo Gareth Bale parece que ha enderezado el rumbo. El galés fue el faro del equipo ante el Kashima y es que en estos momentos es el único jugador del equipo que tiene gol. Pero de la misma manera que un día anota un hat-trick luego puede estar cuatro partidos sin aparecer y el equipo tiene dificultades para imponerse a esa irregularidad.

Etsuo Hara/GettyImages

Y por si fuera poco tener un problema con el gol a eso hay que añadir la falta de ideas en el centro del campo de unos jugadores que hasta no hace mucho dominaban los partidos y ahora tienen problemas para recuperar el balón. El clavo ardiendo al que se agarran en el vestuario se llama Thibaut Courtois que después de que Solari le otorgase toda su confianza es el que ha rescatado los puntos para el equipo a base de paradas.


El técnico aún no ha dado con la tecla para tener a todos sus jugadores enchufados y por más cambios que hace el enfermo sigue sin recuperarse. Desde el verano la planificación de la plantilla no fue la correcta y antes de haber llegado a la mitad de la temporada las costuras del equipo se están desgarrando. Pero a pesar de la falta de ideas en el juego, los problemas en defensa y la falta de puntería el Madrid sigue estando ahí, y aunque nunca hay que dar a este equipo por muerto si quiere llegar a final de temporada con opciones de pelear por los tres títulos hay que hacerle un lavado de cara y recuperar anímica y físicamente a esos jugadores que se han perdido por el camino después de ganar tantos títulos.

Y en medio de las crisis del Madrid aparece el Mundialito, esa competición en la que hay más que perder que ganar. La superioridad del Madrid le obliga a volver a España con el título en sus manos y si lo hace habrá cumplido con su deber, pero de no hacerlo será un batacazo que puede avivar las llamas de un incendio que aún no se ha apagado. Ganar hoy significaría tener un trofeo más en las vitrinas del Bernabéu pero eso no hará que los delanteros estén más afortunados de cara a gol, que el equipo se convierta en un muro defensivamente o que los jugadores que no están vuelvan a su mejor versión de un día para otro. Para eso se necesita un trabajo más profundo que debe comenzar desde arriba.

KARIM SAHIB/GettyImages

En lo que llevamos de temporada, los blancos han pinchado en todos los partidos gordos que han disputado y la imagen que ha paseado por lo campos de fútbol de España no es la del actual campeón de Europa sino la de un equipo desganado que gana más por inercia, y a veces por suerte, que por fútbol. Y aunque levantar un nuevo título ante el Al Ain supondría una inyección de moral no debe ser suficiente para estos jugadores ni para este club que quiere seguir haciendo historia.


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