By 90Min
March 04, 2019

El internacional galés no se siente a gusto en la Casa Blanca. El último partido frente al Barcelona, el técnico Solari apostó por su titularidad, pero su rendimiento (in)ofensivo prevaleció y fue irrelevante entre los defensores culés. Previsible para un jugador que su presente intransigencia le influye a la hora de ejecutar acciones colectivas sobre el campo de juego. 

Luego del Clásico que los merengues perdieron por segunda vez consecutiva y de local ante los blaugranas, el entrenador declaró en rueda de prensa con respecto al el ex jugador del Tottenham“Los jugadores se han entregado en el partido. Bale ha hecho cosas muy grandes para el club y merece un respeto”. De igual manera, recalcó que “el público es soberano” a la hora de pitar a sus jugadores. Uno de ellos fue el mismísimo Gareth Bale cuando fue sustituido por Asensio.

JAVIER SORIANO/GettyImages

Caras largas, cortes de manga, muecas son algunas de las expresiones no verbales que demuestran el enfado que trae acumulado el delantero esta temporada. Recordemos que hace años que vive en la capital española y todavía no puede o no le interesa comunicarse en el idioma nativo. Todos estos factores, sumado a sus lesiones recurrentes que le impiden tener continuidad, le agregan tensión y estrés a su rendimiento que se traslada al campo de juego al no poder demostrar que "podría haber sido el fichaje" que estaba esperando el Madrid en reemplazo de su máximo goleador históricoCristiano Ronaldo, ahora en la Juventus

Según reporta la cadena española Onda Cero, el jugador se retiró del estadio Santiago Bernabéu una vez sustituido por Marco Asensio, estuvo apenas unos minutos en el banquillo junto a Marcelo para después dirigirse al vestuario, recoger sus pertenencias y salir en su automóvil hacia su domicilio antes de que se acabara el clásico. 

Estas actitudes, impropias de un jugador profesional y de su talla, potencia la grieta entre Bale, sus compañeros y la grada, que al momento de su cambio le dedicó una estruendosa silbatina al son de "Bale, vete ya".

Justamente en el programa "El Chiringuito", se aseveró que varios de sus compañeros no querían que él fuera titular, ya que "no lo ven comprometido con el equipo”.

Lo que se observa es que tiene un comportamiento pasivo sobre el terreno de juego y uno activo fuera de él, cuando tendría que ser al revés. Esta enfadado con sus compañeros cuando el primer culpable es su soberbia que no lo ayuda a parar la pelota y pensar en la próxima jugada. Su inconveniente es psicológico,no futbolístico. 


Como todo delantero activo su néctar son los goles presentes, no pasados que haya marcado, (por más importantes que sean). Si no toma cartas en el asunto, el divorcio será inminente para el jugador más caro en la historia del Real Madrid

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