El FC Barcelona se sobrepuso al Olympique de Lyon. Los del Camp Nou, pese a que por algún momento sufrieron, terminaron imponiéndose por cinco goles a uno a los franceses. En los minutos finales, los blaugranas se dieron un festín de goles, llegando sin sufrir al pitido final. El recital de ocasiones de los catalanes terminó siendo efectivo. Sin embargo, siguió la mala racha de Luis Suárez. El uruguayo estuvo muy activo en el ataque, pero no consiguió colar el balón en la portería. Lo intentó pero tanto Lopes como Gorgelin lograron evitar que el esférico se introdujera en la portería. No obstante, el charrúa provocó un penalti y asistió a Coutinho en el segundo tanto.

El delantero del Barcelona reconoció que quiere marcar y espera a la suerte, está seguro de que llegará. Además, le restó importancia al hecho de no anotar siempre que su equipo haga un buen partido. “Obviamente que el delantero convive con el gol, pero, en mi caso, me hace muchísima más ilusión avanzar, que el equipo haya hecho un gran partido a nivel general y que siga agarrando confianza. El gol ya vendrá, son momentos que pasa uno. Lo único que queda es levantar la cabeza y seguir probando suerte”, declaró.

El penalti que provocó y significó el primer gol del encuentro fue con polémica. Muchos dudan si debió ser señalado. Luis Suárez fue sincero ante las cámaras y explicó que lo pisa él pero que lo desestabilizan. “Yo creo que lo piso yo sin querer y, cuando lo piso, me desestabiliza un poco. Ahí está el árbitro para ver si lo puede pitar o no”, explicó.