Volvió Zidane y con él la vieja guardia, los futbolistas relegados al banquillo y a la grada, los que con Solari eran secundarios y no tenían oportunidad alguna de demostrar su valía. En la portería volvió Keylor a la titularidad en La Liga, y dejó la meta blanca a cero; en la defensa reapareció Marcelo y subió, encaró, deleitó a la grada e incluso asistió en el segundo gol a Bale; el galés también regresó al once inicial en buena forma y marcó. Pero sin duda alguna el regreso más notable fue el de Isco Alarcón.

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El futbolista malagueño había sido calificado de poco trabajador, falto de compromiso, fuera de forma, indisciplinado... e incluso se dijo que había sido expedientado por el Real Madrid. Pero reapareció la 'feliZidane' y con ella también Isco en el once titular para demostrar que, pese a no tener el ritmo de partido de sus compañeros, las habladurías no eran ciertas.

El mediocentro madridista salió a dar el cien por cien e incluso se le vio hacer esfuerzos en solitario a veces inservibles. La satisfacción de volver le llevó a querer dejar claro que no solo quiere regresar, quiere estar y ser parte del equipo para mostrar su mejor nivel. Su gol de ayer, celebrado con toda la rabia contenida de todo este tiempo, es el mejor ejemplo de la necesidad que tenía de sentirse de nuevo importante dentro del equipo, dentro del club.

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El tanto de Isco, y después el de Gareth Bale, son los argumentos más notables para asegurar que la decisión de cesar a Solari fue la más acertada. El primer gol sale de la asociación de Marco Asensio, otro de los secundarios de Solari, con Benzema, que asiste a Isco en esa posición que nadie cubría hasta ahora, la del mediapunta que llega cuando el delantero sale de su zona. Y el segundo una internada típica de Marcelo que termina asistiendo a Bale para que envié el balón al fondo de la red.

El Real Madrid se impuso al Celta de Vigo, que no atraviesa su mejor momento, con los goles de dos jugadores que no eran para nada titulares pero salieron para demostrar que valen, y mucho, para serlo. Todos los jugadores blancos hicieron un gran partido pero Keylor, Marcelo, Bale y, sobre todo, Isco fueron los más destacados porque en Madrid el pasado es el nuevo futuro y volver está de moda.