By 90Min
October 05, 2019

El encuentro ante el Inter de Milán podría marcar un antes y un después en la carrera del futbolista de Badia, un hito negativo en su trayectoria, el momento en el que el centrocampista perdió sus galones en el FC Barcelona. Hacía año y medio que Sergio Busquets no era el primer sustituido en un encuentro, pero el pasado martes la idea de revolucionar el partido de Ernesto Valverde introduciendo a Arturo Vidal funcionó y podría convertirse en una tónica habitual de aquí en adelante viendo el rendimiento del mediocentro catalán.

Busquets ha dejado de ser intocable para el técnico extremeño, como se está viendo en este inicio de temporada, después de asentarse en el puesto en 2008 a las órdenes de Pep Guardiola. Ninguno de los teóricos recambios que han llegado al conjunto blaugrana ha sido capaz de destronar al centrocampista, pero el fichaje de Frenkie de Jong ya hacía presagiar que el momento de relevarle estaba cerca, y así está siendo.


Soccrates Images/GettyImages


Ernesto Valverde ya mandó un aviso dejando a Busquets en el banquillo en el estreno liguero ante el Athletic Club, y repitió estrategia con la misma mala fortuna ante el Granada. El FC Barcelona perdió ambos encuentros, pero eso no ha hecho que la presencia del mediocentro cambiase las cosas con sus titularidades pues a domicilio es donde el de Badia muestra más sus costuras y pierde el control con mayor facilidad.


Busquets ha pasado de ser el centro del juego culé al eslabón más débil de una medular que sufre cuando el equipo tiene que estirarse como nunca antes y sus sustituciones que antes eran anecdóticas ahora son revitalizantes. A lo largo de estos últimos años sacar al pivote del campo era un recurso para dosificar sus minutos cuando el partido estaba resuelto, pero en este inicio de temporada su salida es sinónimo de mejoría.

Image by Adrián Marcos


Ante el Inter de Milán el equipo cambió totalmente su cara con la entrada de Arturo Vidal, que convirtió el orden en anarquía para llevar al FC Barcelona hasta la victoria ante la sorpresa de Antonio Conte y sus pupilos. De Jong ocupó su lugar, como está previsto que suceda en un futuro no muy lejano, y aportó una mayor fluidez, que se sumó a la verticalidad del chileno para unir al equipo y acercar la medular a una delantera nula en la primera mitad.

El FC Barcelona metió una marcha más sin Busquets, Valverde halagó a Vidal y puede que veamos este cambio muchas más veces, incluso desde el inicio. El entrenador culé, con su decisión ante los italianos, podría estar terminando con el último estandarte del centro del campo de la época más gloriosa del conjunto azulgrana. El extremeño podrá estar señalado y criticado, pero es el primero que sabe que Busquets ya no puede ser un intocable en el once.

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