By 90Min
October 10, 2019

Seguramente los aficionados del Real Madrid más nostálgicos recuerden con recelo la etapa de los "galácticos". Unos años dorados donde el conjunto blanco tocó la gloria en distintas competiciones y, liderados por Florentino Pérez, conformaban el equipo algunos de los mejores futbolistas del planeta. Ahora es bien distinto el ambiente que se vive en Valdebebas, y uno de los iconos de aquella época, Roberto Carlos, ha recordado algunos de los mejores momentos de ese grupo. 


En una entrevista concedida al ex-portero Vitor Baía, para el Canal 11 de Portugal, el lateral recuerda aquella etapa con alegría. Apunta a la convivencia relajada como clave del éxito de aquellos jugadores; "El ambiente en el vestuario, el ambiente en el hotel... había ambiente de vestuario de verdad. Lo echo de menos pero siempre que hay partidos benéficos voy e intento hacer las mismas cosas dentro del autobús". 


El ambiente que se creó, y la poca falta de entrenar conceptos que ya les nacían innatos, fue el principal problema con los entrenadores. Sobre Vicente Del Bosque comenta que "era más un amigo", ya que ellos por si solos se entendían perfectamente. Además, con el ex-seleccionador en el banquillo, habla de por qué entrenaban en turno de tarde; "Los entrenamientos de lunes y a veces los martes eran a las 17.00 de la tarde. No los ponía a las 11.00 de la mañana porque casi nadie llegaba", comenta. 



Un vestuario donde el buen rollo era clave y donde el entrenador hacía poco más que dirigir unos entrenamientos planificados por los futbolistas. Esto no lo entendieron dos de los técnicos de esta etapa, Camacho y Luxemburgo. Con Jose Antonio Camacho como intento de director de orquesta se quiso que la disciplina llegase al vestuario, así relata Roberto Carlos la primera charla del murciano: "Llegó al vestuario, saludó a todo el mundo, muy serio y con historia en el Real Madrid. Yo solo observaba a ver qué iba a decir. 'Quiero a todo el mundo mañana a las 7.00 de la mañana'. Normalmente entrenábamos a las 10.30. Hablamos con él para intentar cambiar el horario, nosotros teníamos nuestras costumbres". Una etapa como entrenador del Real Madrid que duró 10 días


JAVIER SORIANO/GettyImages

Con Vanderlei Luxemburgo tampoco llegó la disciplina al vestuario. Pese a ser brasileño como algunos de los estandartes de ese Real Madrid, no funcionó; "Con Luxemburgo pasó lo mismo. En el segundo partido de Liga, teníamos la costumbre de llegar a la concentración, dejar las maletas en la habitación y antes de la cena tomar nuestra cerveza y nuestro vino. Encima de la mesa siempre había dos botellas de vino. Ronaldo y yo le dijimos: 'Profesor, la gente aquí tiene sus costumbres, lo vas a ver, pero intenta no cambiarlas. No quites las botellas de vino de la mesa y la cerveza antes de la cena porque si no vamos a tener problemas'. ¿Qué hizo? Quitó primero las cervezas y luego las botellas de vino. Duró tres meses", comenta. 



Ahora, cuando lo recuerda, parece que ese poder de los jugadores del vestuario no es algo que enorgullezca al lateral; "Yo hoy pienso: ¿cómo es posible que hiciéramos tantas tonterías? Acababa cada partido y era todo avión privado. Nos encontrábamos en la terminal privada de Barajas. Era Beckham que iba no sé a dónde, Figo, Zidane que iba a tal lugar, Ronaldo, yo... y teníamos que entrenar pasado mañana. Yo rezaba para que los partidos fuesen los sábados para poder ir a la Fórmula Uno los domingos. Eran vuelos privados para todos lados. Una locura". 


Una etapa con luces en el terreno de juego, pero con sombras fuera de él. La etapa de los galacticos es de las más brillantes en la historia reciente del Real madrid, no tanto para los entrenadores que pasaron por ella. 


¡No te olvides de seguirnos también en nuestra cuenta de Instagram, 90min_es, y nuestra cuenta de Twitter, @90minespanol!

You May Like