By 90Min
October 16, 2019

La situación en Cataluña puede que no sea la mejor. Una serie de decisiones judiciales y políticas han entorpecido el ambiente de todas las provincias catalanas, sobre todo de la Ciudad Condal. Huelgas, protestas, disturbios, barricadas… Barcelona está en pie de guerra y pide la libertad para los once políticos contra los que el Tribunal Supremo ha dictado sentencia. En un acto que poco tiene que ver con el fútbol, Javier Tebas ha pensado que, tal vez, lo mejor sea aplazar El Clásico hasta que la cosa se tranquilice… o que se juegue la ida en el Santiago Bernabéu. No, el fútbol es fútbol, dejen las cosas como está.

LLUIS GENE/GettyImages


Desde hace ya algún tiempo aprendí que el ‘piensa mal y acertarás’ tiene más de verdad de lo que creía. Muchos estarán de acuerdo con LaLiga y pensarán que lo mejor es alejar el fútbol de ambientes hostiles mientras no protestan porque sus equipos jueguen en Ucrania o por la última final de Europa League. Otros tantos querrán que se juegue sea como sea. Los que están en mi bando, tal vez vean un mensaje de Javier Teba queriendo imposibilitar el encuentro entre Barcelona y Real Madrid.

No jugar El Clásico no significa asegurar la paz y evitar conflictos. Significa silenciarlo de cara al mundo. No jugar este partido significa silenciar las protestas, evitar las más que presumibles acciones que harán los culés catalanes dentro del estadio para reclamar la libertad de los presos, la independencia y todo lo que quieran quedar. No se debe evitar. El fútbol es un espejo de la sociedad y los estadios no son un teatro. Allí se junta gente de toda clase y condición y debe tener el derecho a exponer sus ideas y protestar contra lo que no creen adecuado. Más allá de ello, LaLiga no debe decidir cuál es la situación en el conflicto catalán. Por favor, déjenlo como está. Déjennos ver el Barcelona-Real Madrid el 26 de octubre.

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