By 90Min
October 27, 2019

Todos hemos jugado a fútbol de pequeños. Bueno, algunos más que otros, igual que dentro de esos campos estaban los buenos, los malos… y después estaba yo. Ciertamente, en mi ciudad no se terminaba de jugar a fútbol, aunque soñábamos con conquistar las grandes ligas, nos dejábamos las rodillas en asfalto, siempre fuimos más de futbito o fútbol sala. Recuerdo aquellas veces en las que había que los capitanes elegirían a quienes les acompañarían en su lucha, yo siempre era de los últimos. Nunca el último, pues tenía algún toque de calidad que, de vez en cuando, se valoraba.

El caso es que no importaba como lo hiciera ni el nivel que estuviera dando, era siempre de los últimos y en partido oficial era un eterno suplente, muy pocas veces forme parte del quinteto inicial. Desde el banquillo siempre maldecía a mi entrenador, que hacía de todo menos entrenarnos, y salía tan quemado que no conseguía meter gol, pese a que, como ya he dicho, solía dejar algún detalle. Tiendo a autodefenderme en esto del balompié. Ahora he decidido dejar el balón por la pluma y el teclado y contarlo en lugar de ser el protagonista. Siguiendo con mi obsesión casi enfermiza por el esférico, me siento autorizado para poder aconsejar a Simeone y poder hablaros de Morata.

CESAR MANSO/GettyImages


Creo que ha llegado el momento en que Morata debe de dar un pase hacia adelante. Simeone tiene que verlo. El delantero puede jugar solo y aporta un juego muy diferente al de Diego Costa. Mientras el hispano-brasileño es un bregador nato que disfruta codeando con sus rivales, Morata se mueve, cansa a sus defensas y crea espacios que pueden aprovechar los Correa, Lemar, Vitolo y compañía. El eterno suplente en su ciudad debe de crecer ya y empezar a ser titular. Morata ha de jugar de inicio y ser el nueve de Simeone.

Sea cual sea el partido, el ex del Real Madrid con más sentimiento colchonero que merengón, termina rindiendo a buen nivel. Si lo sacas de revulsivo cumple, si es titular también. Nadie duda de su entrega ni su fortaleza, de la que se curtió en Italia e Inglaterra. Su movilidad tiene recuerdos de Benzema, su gol es solo suyo. Es un jugador que necesita más minutos y enamorar al Metropolitano. Álvaro pide paso, Diego Costa pide espacio y descanso. Tal vez haya llegado la hora Morata.

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