By 90Min
October 28, 2019

En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Un segundo antes o después puede suponer llegar tarde a una entrada y jugarte la expulsión, anotar o no un gol con un remate certero, ganar un partido, levantar un título... El fútbol está lleno de esos instantes que marcan la diferencia, esos momentos cruciales, esa fina línea que separa el éxito del fracaso. "Si pestañeas te lo pierdes", como dice Antonio Lobato en cada carrera de Fórmula 1 que narra, porque a veces es eso, cuestión de un abrir y cerrar de ojos, y todo cambia.


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Llegar a la cima depende del tiempo, del que inviertes en entrenar, en trabajar, en luchar por ello al fin y al cabo. Y con lo complicado que es alcanzar la cumbre, cuando estás cerca, cuando lo tocas casi con la punta de los dedos, aparecen los de siempre, los que llevan dominando esto del fútbol en la última década, esos dos señores que más que de la Tierra parecen extraterrestres.


View this post on Instagram

Victoria, gol y líderes. 😁💪🙏🏻#HalaMadrid

A post shared by Luka Modric (@lukamodric10) on


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Y de aprovechar el momento diría yo. Saber cuándo y dónde estar para destacar, para superar, para batir al resto, para ser el mejor. Hay a quien le llega ese instante y no consigue aprovecharlo, y hay quien le saca todo el partido posible y logra alcanzar ese cielo, esa cima, esa cumbre.


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Y en eso, en la última década, el único que ha sido capaz de hacerlo es Luka Modric. El flacucho niño de Zadar que por momentos superó la guerra, por momentos fue creciendo como persona y futbolista, por momentos emigró a Inglaterra y por momentos llegó a la gloria en Madrid. Pero si hablamos de momentos sin duda alguna el suyo llegó en Lisboa en 2014, en el minuto 92 y 45 segundos, en ese instante el croata golpea el balón que un instante después está en el fondo de la red.


Ian MacNicol/GettyImages


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Y en ese tiempo Modric y Sergio Ramos hicieron feliz a todo el madridismo y hundieron a los atléticos. En ese tiempo el croata pasó a la historia y cambió su vida a mejor. En ese tiempo comenzó el final del ascenso, la parte más dura, la que implica un mayor esfuerzo para marcar la diferencia.


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Y el tiempo puede ser un instante, el que cambia las cosas, pero para ello hay que trabajar todo el tiempo, para llegar al 92:45 hay que luchar y dejarse el alma durante los anteriores 5564 segundos, los 5564 instantes en los que todo puede cambiar para bien o para mal.


Michael Campanella/GettyImages


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. A partir de ese momento, y de todos los anteriores, Modric se destapó como un hombre decisivo, como lo fue en los años siguientes en cada uno de los títulos que el Real Madrid levantó. Y con el paso del tiempo fue ascendiendo, fue escalando hasta llegar a los más grandes para dar la campanada en el año 2018, cuando el tiempo puso a cada uno en su lugar.

En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. En ese año el croata levantó su cuarta Champions League, llevó a su país a la final del Mundial y despertó muchos momentos de pasión, todo ello desde la sombra del que parece que solo trabaja para el resto, para Cristiano Ronaldo, para Gareth Bale, para Mandzukic... pero siempre exprime al máximo el tiempo, para también salir ganando él.

Denis Doyle/GettyImages


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Modric no fue campeón del mundo por el tiempo en el que los franceses llegaron antes y los croatas después. Pero el tiempo le brindó la oportunidad de levantar el Premio de la UEFA, el The Best de la FIFA, y el Balón de Oro cuando nadie más que los dos alienígenas lo habían hecho en toda una década.


En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de tiempo. Modric sacó partido a su tiempo y el tiempo le correspondió, pero hay que tener claro que el tiempo que pasa no vuelve y hay que aprovecharlo al máximo para que te reconozcan entre los mejores de todos los tiempos. El tiempo no se repite, aunque en este texto aparezca 24 veces, así que disfrútalo, como el croata, porque, aunque me contradiga, la vida no es solo cuestión de tiempo, es cuestión de disfrutarlo.


20. Robben, el holandés volador que se convirtió en la leyenda del Bayern

19. Mohamed Salah: el faraón que explotó en Roma, se ganó a Liverpool y conquistó Europa

18. Sergio Agüero: el hombre que pintó Manchester de azul con su fútbol

17. Manuel Neuer: La leyenda del Bayern de Múnich y de Alemania que revolucionó la portería

16. Eden Hazard: el brillante belga que cautivó a los fanáticos de todo el mundo

15. Zlatan Ibrahimovic: El hombre que no necesita presentación

14. Toni Kroos: el subestimado talento del siglo que siempre estuvo donde tenía que estar

13. Giorgio Chiellini: La leyenda de la Juvenuts que siempre encontró el camino hacia la victoria

12. Marcelo: De las pachangas de la favela que vigilaba su abuelo a ganar cuatro Champions League

11. Robert Lewandowski: El polaco que conquistó Alemania

10. Neymar Jr: El talento brasileño que brindó la mejor noche en la historia de la Champions League

9. Gareth Bale: El 'Expreso de Gales' que conquistó Europa cuatro veces

8. Dani Alves: un rebelde único con las vitrinas llenas de títulos

7. Franck Ribéry: el animador que nació para ganar

6. Luiis Suárez: El genio uruguayo que nunca dejó de apretar los dientes

5. Andrés Iniesta: el mago de Fuenteabilla que brilló en el mejor Barcelona de la historia

4. Sergio Ramos: el guerrero que llegó de Camas a Madrid, y de Madrid al cielo

You May Like