By 90Min
October 29, 2019

Cristiano Ronaldo es el número 2 en el Top 20 de los futbolistas de la década. Sigue el resto de las series durante la próxima semana.


Si alguien puede reclamar su puesto como mejor jugador de la década, ese es Cristiano Ronaldo. El único que puede discutirle a Lionel Messi la posición. Tal vez, incluso se le quede corta la década y pueda aspirar a mejor jugador de la historia, sentarse en el trono de Di Stefano, Pelé, Cruyff, Maradona y Zidane. Cuentan que hay dos sillas reservadas para cuando estos dos bichos decidan colgar las botas.

La trayectoria de Cristiano Ronaldo no pasará de puntillas por el mundo del fútbol. El luso ha sido protagonista en prácticamente todo. Rey de Europa, acumula Champions League, Balones de Oro y Botas de Oro. Además, consiguió aupar a su selección, Portugal, como campeona de la Eurocopa por primera vez en toda su historia, a la vez que como primera campeona de la Liga de las Naciones. No han de pasar desapercibidos tampoco sus goles, 700 en 975 partidos.

MARCO BERTORELLO/GettyImages


¿Pero cómo surgió la estrella? Para repasar la historia de CR7 hay que navegar hasta sus inicios. Aquel 5 de febrero de 1985, en Funchal, la capital de Madeira, nacía la futura estrella. Su padre Dennis Aveiro, será una figura muy relevante en su historia. Fue en el club en el que trabajaba, el Andorinha, donde Cristiano dio sus primeros toques a un balón. A los diez años dio el salto a uno de los más grandes de Madeira, el Nacional, y solo dos años después llegó al Sporting de Portugal.


Llegar al Sporting tampoco fue fácil, solo un jugador con su personalidad podría hacerlo. A los once años, tal y como reconoció en una entrevista, ya tenía claro que debía trabajar duro. “Es verdad, estaba flaco. No tenía musculo. Entonces, tomé la decisión de trabajar duro, sabía que tenía talento”, ha explicado a posteriori. El futbolista, como hemos podido comprobar, ha cumplido a rajatabla con su propósito.

El trabajo dio sus frutos y empezó a destacar como extremo del club de la capital portuguesa. Varios clubes europeos se interesaron en él, pero fue el Manchester United el que se llevó el gato al agua. Sir Alex Ferguson, después de que los red devils jugaran un amistoso contra él, supo que no podía dejarlo escapar.


Cristiano Ronaldo entró en Old Trafford por la puerta grande. No lo hizo con un dorsal secundario, sino que Ferguson le asignó el 7, el número que había dejado vacante David Beckham, que acababa de marcharse al Real Madrid. Cristiano todavía no sabía que seguiría su camino. Su primer partido fue en agosto de 2003, contra el Bolton. Enamoró a la hinchada del United. Empezaba una imagen: CR7.

Ben Radford/GettyImages


Ferguson empezó a trabajar con él y a forjarle como la gran estrella en la que se convirtió. Cristiano puso de su parte, siguió con su mandato: llegaba el primero a los entrenamientos y se marchaba el último. Además, en su casa seguía entrenando y cuidaba su alimentación. El propio Evra reconoció que una vez fue a casa del luso a comer y tan solo pudo ofrecerle ensalada, pollo y agua. También reveló que le propuso entrenar al terminar de comer.

Cristiano Ronaldo creció en la Premier League. Se tuvo que acostumbrar al duro juego inglés y adaptó su físico para ser el más veloz y potente de la liga. Mandó por la banda derecha. Dejaba atrás a todos sus rivales y realizaba tiros imparables. Ferguson había forjado una estrella. El mundo conoció a CR7. Su avance sería estratosférico, culminándolo con su primera Champions League y su primer Balón de Oro, dos títulos que se convertirían en la obsesión de su carrera. Jugó un año más para Ferguson y se convirtió en el fichaje más caro de la historia: 94 millones pagó el Real Madrid.

Los nueve años de Cristiano Ronaldo en el Real Madrid jamás serán olvidados en el Santiago Bernabéu. CR7, 'El Bicho', 'El Anima'l, 'The Punisher', cualquier apodo se queda corto para todo lo que consiguió el luso con la elástica blanca. Llegó a un Real Madrid que pasaba por tiempos oscuros y consiguió que el blanco volviera a brillar. Junto a Mourinho, devolvió al club a la senda de los títulos: una liga y una Copa del Rey. Después llegarían las Champions.

El año 2013, con el cambio de entrenador en el Real Madrid (llegó Ancelotti) fue el de la creación del mito. Levantó el Balón de Oro y fue mágico en Champions. El siete del Real Madrid se ganó el respeto de todo el mundo anotando 17 goles en una edición en la que los blancos levantaron su ansiada décima.

Laurence Griffiths/GettyImages


Un año en blanco precedió a esta victoria… aunque él levantaría el Balón de Oro de 2014. Tras sufrir en un año sin títulos, llegó Zidane. CR7 perdió el trofeo de France Football, que cayó en manos de Messi, y comenzó a ganar de nuevo. Con el francés la relación sería idílica: una Liga y tres Champions League consecutivas, nadie en la historia lo había hecho con el actual formato. Cristiano, como no, fue protagonista. Llegaron otros dos Balones de Oro.

Llegó la hora del adiós. Lo hizo a su manera, anunciándolo en la misma celebración de la última Champions, su oasis. Cristiano Ronaldo sentía que debía abandonar Madrid y ya había elegido destino: la Juventus. Turín le conquistó cuando ovacionó su tan ansiado tanto de chilena en cuartos de final. Volver a hacer que la Vecchia Signora levante la Champions, el objetivo por el que hoy trabaja sin descanso. Trabajo, el gran ingrediente de la carrera de un jugador forjado a sí mismo.


En la carrera de Cristiano Ronaldo hay dos grandes protagonistas: Lionel Messi y él mismo. Comencemos con su figura. Eternas críticas le han acompañado por su prepotencia. Desde aquel “soy guapo, listo y juego bien al fútbol” hasta la no celebración de goles de sus compañeros porque él los acababa de fallar o no había recibido el balón. Tras esa imagen fanfarrona se encuentra su ambición y el objetivo de que su padre esté orgulloso desde donde esté. Murió cuando él tenía 19 años por problemas de alcoholemia. Aquel día, Cristiano certificó que jamás probaría una sola gota de alcohol y que trabajaría por ser el mejor del mundo.

Lionel Messi, porque no se puede hablar de Cristiano Ronaldo sin mencionar a Messi. Real Madrid y Barcelona. Se han hecho mejor el uno al otro. En continuo enfrentamiento por los títulos en España y por ser el mejor jugador del momento, sus retos de goles y victorias ha hecho vibrar a todo el planeta. Uno no es el uno sin el otro. Temporadas con cincuenta goles para cada uno, hat-tricks respondidos con cuatro tantos en un mismo encuentro, regates inverosímiles. Fútbol.

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Cristiano Ronaldo, por todo esto que os hemos contado se ha ganado a pulso ser una leyenda histórica de fútbol. Su nombre estará inscrito para siempre entre los más grandes. El gol llevará eternamente su imagen. Un mito, un ídolo. El Animal.


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