By 90Min
November 01, 2019

La Conmebol está haciendo un nuevo papelón. Después de llevar la final de la Copa Libertadores entre River y Boca a Madrid, ahora están volviendo a demostrar su ineptitud.

La final de esta edición será en Chile. Será la primera final única y está programada hace más de un año. El partido se va a jugar el 23 de noviembre en el Estadio Nacional de Santiago, pero es una pésima decisión.

Chile está viviendo un momento muy difícil. El conflicto social continua en las calles y la solución no parece estar cerca. Si bien ya no están más en estado de emergencia, no parece ser el momento de recibir una final.


Miles de hinchas viajarán desde Argentina y Brasil para este partido. Quieren hacer una fiesta de fútbol, en un lugar que está sufriendo la violencia, la represión y en donde hay acusaciones de violación de derechos humanos.


La situación es realmente impredecible y todo puede complicarse en los próximos días. El gobierno decidió suspender eventos políticos muy importantes, pero decidieron continuar con la final.

Parece que el show debe seguir y el gran perjudicado vuelve a ser el hincha. El que debe sacar los pasajes, el que ya pagó por su entrada y el que teme que puedan haber nuevos cambios a pocos días del partido.

¿Qué pasa si empeora todo en Chile? ¿Van a suspender el partido a días de jugarse? ¿Quién se va a hacer cargo de los gastos de los hinchas? Esta claro que la gente a ellos no les interesa y que volvieron a priorizar el negocio económico.

Eran momentos de tomar decisiones y elegir por una vez con inteligencia. La coyuntura es clara y Santiago de Chile no es el lugar para jugar esta final de Copa Libertadores. Ahora, son responsables de lo que pase. Serán culpables si la gente la pasa mal, si hay víctimas por la violencia o si los hinchas pierden dinero por una decisión de último momento. Una lástima, Conmebol. Estamos en presencia de un nuevo papelón.

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