By 90Min
November 06, 2019

Cuando pensábamos que no podía existir una peor organización que la de la final de vuelta de la Copa Libertadores de América 2018 entre Boca y River, que terminó disputándose en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid por los disturbios en las adyacencias del Monumental, la CONMEBOL se sigue superando.


Y es que la final de la presente edición a partido único entre el "Millonario" y Flamengo iba a disputarse en Santiago de Chile, pero ante el conflicto que vive aquel país debieron modificar la sede.


Hasta aquí todo normal, aunque se puede cuestionar la demora en la determinación ya que hace varios días se conoce la situación delicada que está atravesando el país trasandino.


La gran incoherencia se dio cuando llegó el anuncio oficial con la sede designada: el Estadio Monumental de Lima, en Perú. No por el país, la ciudad, el campo de juego o algo por el estilo relacionado con ello, sino porque hace apenas unos meses la CONMEBOL bajó la candidatura "incaica" tanto de la final de la Copa Sudamericana (será en Asunción) como la del Mundial Sub 17 (se está disputando en Brasil).

Se había alegado que "no llegaban con los tiempos de organización". ¿Ahora sí llegan, cuando faltan menos de 20 días para el determinante encuentro? 

Lo del presidente de la entidad Alejandro Domínguez y sus colaboradores es un papelón tras papelón, y los únicos que siguen siendo perjudicados son los fanáticos, que ahora deben comenzar a buscar de manera desesperada los tickets aéreos para llegar a destino.

La CONMEBOL sigue matando al fútbol. Se juega con la pasión de los hinchas. ¿Hasta cuando lo vamos a permitir? ¿No es hora de juntarse entre todos y pensar una posible solución? Es fácil decirlo y mucho más complicado poder llevarlo a cabo, pero si cada uno pone su granito de arena se pueden lograr grandes cosas. Mientras tanto, el show debe continuar...

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