22 mujeres y una sola figura: el récord mexicano que desafió la caída libre

Un equipo de paracaidistas mexicanas logró por primera vez una formación de este tipo sin participación de saltadoras extranjeras.
22 mexicanas rompieron el récord nacional de paracaidismo.
22 mexicanas rompieron el récord nacional de paracaidismo. / Especial

“No dejes que el miedo te paralice”. Esta no es una frase común sino la base con la cual el equipo mexicano de paracaidismo conquistó un nuevo récord nacional, según cuenta Patricia Letona en una forma de entender el vuelo, el riesgo y la vida.

El pasado sábado 22 de agosto, esa filosofía tomó forma a 17,000 pies de altura, cuando se convirtió en una de las 22 mexicanas en establecer un nuevo récord nacional de paracaidismo.

Sin embargo, su historia comenzó mucho antes: en Valle de Bravo encontró en el parapente su primera escuela para entender el miedo, transformando los nervios del despegue en una herramienta para evaluar el viento y tomar decisiones.

Esa mentalidad la llevó a ser campeona nacional y realizar en 2019 un vuelo de 410 kilómetros en Brasil durante casi 11 horas, demostrando que en el aire el valor no está en ignorar el peligro, sino en entenderlo: "Una de las decisiones más sabias que hay en este deporte y más difíciles es decir: 'Ahorita no. Hoy no'".

El camino hacia este récord exigió superar profundas barreras físicas y personales. Tras recuperarse de una lesión y lidiar con los complicados horarios de su trabajo, Paty llegó a considerar abandonar el proyecto antes de reencontrarse con el equipo de último momento. "Para mí, este evento parecía casi imposible, venía recuperándome de una lesión que hizo que no pudiera saltar por un tiempo largo. Durante los meses de entrenamiento me resultó muy difícil participar debido a mi trabajo. Pensé que mi oportunidad se había terminado", relató a Sports Illustrated México. 

La hazaña demandaba una precisión quirúrgica en caída libre. Por su complexión ligera, Letona tuvo que usar lastre de plomo para igualar la velocidad del grupo y asumir una posición clave cerca de la base, de la cual dependían tres compañeras para engranar la figura.

Además, la integración del equipo exigió una enorme capacidad de adaptación en el aire. "Hubo varias prácticas en los meses previos pero en ninguno estábamos las 22 completas por lo que además de conocernos en tierra algunas nos conocimos en el aire por primera vez".  

Ahí radica el valor histórico de la marca: no es solo una cifra más, sino la primera formación 100% mexicana de este tipo, superando el contexto de 2015 (que logró un 22-way) y el de 2022, donde se reunieron 26 saltadoras pero con participación internacional. Además, el margen de error era nulo: en apenas unos segundos debieron coordinar trayectorias antes de la línea de separación fijada a los 5,500 pies sobre el terreno para abrir sus paracaídas individualmente. 

“El valor del récord no fue la altura, sino la precisión. Lograr esa sincronización entre 22 mexicanas en pocos segundos requería que el margen de error fuera cero”, señala Letona.

El momento definitivo llegó en el octavo intento, a 5,000 metros sobre el suelo y con uso de oxígeno suplementario. Durante el ascenso, la serenidad en la cabina transformó la tensión en ejecución pura: "La tranquilidad de aquella mañana y el hecho de que fuera nuestro primer vuelo con oxígeno hicieron que, de alguna manera, dejáramos de pensar tanto en el resultado. Las expectativas desaparecieron. Y entonces recordé las palabras de Lauris y Carmen, nuestras capitanas: 'Volemos con el corazón'".

El primer salto bastó esa mañana para completar la formación y registrar la nueva marca nacional. Más allá del logro técnico y del aval oficial, el récord representa la conquista de nuevos espacios para las mujeres en los deportes extremos, dejando un mensaje que trasciende el paracaidismo.

"Ese día no solamente rompimos un récord. Rompimos un poco de la idea de lo que se suponía que podíamos hacer. A veces la vida te da una última oportunidad justo cuando ya habías decidido rendirte. Y cuando eso sucede, hay que subir al avión. Hay que confiar. Hay que tomar la mano de las demás. Y hay que volar con el corazón".


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Patrick Charles
PATRICK CHARLES

Redactor de Sports Illustrated México