43 años del Maratón de la CDMX ¿Por qué es el más importante en Latinoamérica?

De la época de tenis planos y ropa de algodón, a la de los electrolitos y la tecnología en todo momento, el Maratón de la CDMX ha crecido en muchos aspectos.
La capital mexicana vivirá este domingo la edición 43 del Maratón.
La capital mexicana vivirá este domingo la edición 43 del Maratón. / Manuel Velasquez/Getty Images

1983 es una fecha memorable para el deporte mexicano, pues fue el año en que nació el Maratón de la Ciudad de México y también cuando América Latina tuvo su primer maratón en incluir categoría femenil, antes incluso de que el maratón olímpico femenino debutara en Los Ángeles 1984. Este domingo 30 de agosto, la edición número 43 arranca a las 6:00 de la mañana, desde el Estadio Olímpico Universitario hasta el Zócalo, con alrededor de 30 mil corredores.

Para entender dónde está parado el Maratón CDMX en el mapa mundial del atletismo, hay que conocer cómo funciona el sistema de clasificación de World Athletics, el organismo rector del deporte. Las carreras se dividen en niveles: Platinum, Gold, Silver, Bronze y Elite. En el nivel Platinum están únicamente los seis World Marathon Majors: Tokyo, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York. Son las carreras más grandes del mundo, con entre 50 mil y 59 mil corredores cada una y un nivel de élite inalcanzable para cualquier otra competencia.

Un escalón abajo está el nivel Gold, que incluye 45 maratones en todo el mundo. Ahí está el Maratón CDMX, y no solo está, sino que fue el primer maratón latinoamericano en obtener esa distinción, en 2018. Eso lo coloca por encima de la mayoría de los maratones del planeta, pero todavía a distancia de los Majors en términos de participantes, presupuesto e impacto global.

La brecha con los Majors es aún grande. Por ejemplo, Nueva York reunió 59,146 corredores en 2025, Chicago 54,318 y Berlín 55,146, mientras Londres llegó a cerca de 59 mil en 2026. El CDMX tiene 30 mil, es decir, la mitad. Pero la comparación más honesta no es con los Majors sino con sus pares latinoamericanos: Buenos Aires y Santiago compiten en el mismo escalón y para el mismo público, el primero con alrededor de 15 mil y el chileno con 35 mil participantes en sus últimas ediciones, respectivamente. En ese contexto, el CDMX lleva ventaja en historia, reconocimiento internacional y nivel de élite.

Las condiciones del Maratón mexicano son únicas

Hay también un factor que lo hace único en el mundo: sus 2,240 metros sobre el nivel del mar lo convierten en uno de los maratones importantes de mayor elevación del planeta. Correr en altitud significa menos oxígeno disponible, mayor esfuerzo cardiovascular y tiempos más lentos que en ciudades a nivel del mar. Berlín y Chicago son conocidos por producir récords mundiales precisamente porque son planos y están a baja altitud. El CDMX nunca va a competir en ese terreno, pero ofrece algo que esas carreras no tienen: la experiencia de correr 42 kilómetros por una de las ciudades más vibrantes del mundo, a una altitud que convierte cada kilómetro en un logro diferente.

El siguiente paso en el escalafón, convertirse en Major, no depende únicamente del número de participantes. Una carrera debe solicitar formalmente su ingreso a Abbott World Marathon Majors y demostrar durante al menos dos años consecutivos que cumple con criterios de operación, atención médica, nivel de élite, infraestructura urbana, capacidad hotelera e impacto turístico equiparables a los grandes maratones del mundo. El CDMX tiene la historia y la afición. Lo que todavía debe demostrar es que puede sostener todo eso al nivel que exige el club más exclusivo del atletismo de ruta, pues como prueba están las denuncias de corredores en sillas de ruedas el año pasado, quienes denunciaron que los baches les hacían casi imposible el trayecto en algunos planos.

De iniciar cuando la “moda” eran los tenis planos, la ropa de algodón y mucho menos tecnología, hoy el maratón se distingue por las placas de carbono, GDP, geles, electrolitos y planes especializados. En particular, el de la Ciudad de México también se ha caracterizado por generar todo un afán coleccionista por sus medallas, además de que cuenta con la certificación ambiental Evergreen, que reconoce las acciones del evento en materia de residuos, reciclaje y reducción de su impacto.

Este domingo, desde las 6:00 de la mañana, la ciudad vuelve a correr. 43 años después del inicio, los 42.195 kilómetros siguen contando la historia de una carrera que ya llegó lejos, y que todavía tiene camino por delante.


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Patrick Charles
PATRICK CHARLES

Redactor de Sports Illustrated México