Los Bills despiden a Sean McDermott luego de nueve temporadas sin Super Bowl

Los Buffalo Bills pusieron fin a la era de Sean McDermott como entrenador en jefe luego de nueve temporadas, tras otra eliminación prematura en los playoffs que volvió a dejar al equipo lejos del Super Bowl. La derrota 33-30 en tiempo extra frente a los Denver Broncos, en la Ronda Divisional de la AFC, fue el punto final de un ciclo marcado por la consistencia y la frustración de enero.
Junto con la salida de McDermott, la organización anunció un cambio estructural en su cúpula directiva. Brandon Beane fue promovido de gerente general a presidente de operaciones de futbol americano y será quien encabece la búsqueda del nuevo entrenador en jefe, de cara a una etapa clave que incluye la temporada de debut del equipo en su nuevo estadio.
“Sean ha realizado un trabajo admirable al frente de nuestro equipo durante las últimas nueve temporadas”, señaló el propietario Terry Pegula en un comunicado. “Pero creemos que necesitamos una nueva estructura de liderazgo para darle a esta organización la mejor oportunidad de dar el siguiente paso. Se lo debemos a nuestros jugadores y a la Bills Mafia”.
La derrota ante Denver fue la cuarta eliminación de Buffalo en la Ronda Divisional en las últimas cinco temporadas, una estadística que terminó por sellar el destino de McDermott pese a su éxito sostenido en temporada regular.
El entrenador se marcha con un récord de 98-50 en nueve campañas y una marca de 8-8 en playoffs. Bajo su gestión, los Bills ganaron cinco títulos consecutivos de la AFC Este entre 2020 y 2024, aunque este año finalizaron segundos, detrás de los New England Patriots.
A pesar de su salida, McDermott no tardaría en volver a escena. De acuerdo con una fuente citada por Adam Schefter, el entrenador informó a su cuerpo de asistentes que planea seguir dirigiendo, lo que lo convierte en un candidato atractivo para varios equipos con vacantes.
Actualmente, además de Buffalo, siete franquicias de la NFL tienen abierto el puesto de entrenador en jefe: Miami Dolphins, Tennessee Titans, Baltimore Ravens, Pittsburgh Steelers, Las Vegas Raiders, Arizona Cardinals y Cleveland Browns.
La derrota ante los Broncos también prolongó una sequía histórica para los Bills, que no disputan un Super Bowl desde sus cuatro apariciones consecutivas entre 1990 y 1993. Además, extendió su marca de más victorias acumuladas en un lapso de siete temporadas sin llegar al partido grande, con 91 triunfos incluyendo playoffs.
En ese contexto, la presión también alcanza al quarterback Josh Allen. El actual Jugador Más Valioso de la NFL ostenta la mayor cantidad de victorias (8) e inicios (15) en playoffs para un mariscal de campo que nunca ha jugado un Super Bowl en la era moderna.
Buffalo vuelve a mover las piezas. Esta vez, con la urgencia de convertir años de consistencia en el logro que se le sigue negando.
