México dejó de ser una excepción para la NFL y ahora compite en un mapa global

México fue el punto de partida de la expansión internacional de la NFL. El 2 de octubre de 2005, los Cardinals y los 49ers jugaron en la Ciudad de México el primer partido de temporada regular de la liga fuera de Estados Unidos.
Veintiún años después, el país vuelve a un mapa mucho más ocupado.
La NFL disputará en 2026 nueve partidos internacionales, la mayor cantidad de su historia, repartidos entre siete países y cuatro continentes. Australia y Francia recibirán por primera vez un encuentro de temporada regular; Brasil se sumará como nueva ciudad y Londres tendrá tres.
México, que no recibe un partido desde 2022, tendrá el último de los nueve: los Minnesota Vikings contra los San Francisco 49ers el 22 de noviembre en el Estadio Banorte.
“Estamos encantados de volver a la Ciudad de México”, dijo Peter O’Reilly, vicepresidente ejecutivo de la NFL, en una conferencia internacional previa al inicio de la temporada. “Nuestras expectativas son muy altas”.
El regreso ocurre mientras la liga abre nuevos territorios y estudia otros para los próximos años. O’Reilly mencionó a Japón entre los mercados que analiza y explicó que las decisiones parten del tamaño y comportamiento de la afición, la oportunidad comercial y la presencia de franquicias interesadas en desarrollar cada país.
México conserva ventajas construidas durante más de dos décadas. La NFL calcula que tiene 40 millones de aficionados en el país, su mayor base fuera de Estados Unidos, mantiene una oficina en la Ciudad de México desde 1998 y 10 franquicias poseen derechos comerciales en el territorio dentro de su Global Markets Program.
La ausencia de partidos, aseguró O’Reilly, no significó una retirada.
“Aunque no hemos jugado ahí durante cuatro años, no hemos estado inactivos en México”, explicó. Para la NFL, los encuentros internacionales no funcionan como una visita aislada, sino como una herramienta para ampliar durante todo el año su audiencia, sus actividades comerciales y la práctica del flag football.
El partido de 2026 tendrá además una ventana que refleja la importancia que la liga concede al regreso. Vikings-49ers se disputará en Sunday Night Football, uno de los principales escaparates televisivos de su calendario.
“Es una de nuestras ventanas más grandes”, dijo O’Reilly. “Es el escenario en el que quieres que vuelva un partido a la Ciudad de México”.
Tampoco será una visita única. La NFL acordó jugar en el Estadio Banorte durante tres temporadas, de 2026 a 2028.
Y O’Reilly dejó abierta una posibilidad adicional.
“¿Podría México ser un mercado que albergue múltiples juegos en el futuro? Definitivamente no está fuera de la mesa”.
En 2005, México demostró que un partido de temporada regular podía funcionar fuera de Estados Unidos. En 2026 ya no ocupa solo ese territorio: regresa a una NFL que encontró muchos más lugares donde jugar y tendrá que conservar su sitio dentro de ellos.
