México multiplica su presencia en la NFL Academy

México pasó de tener dos representantes a colocar ocho jugadores en el plantel 2026-27 de la NFL Academy Europe-Africa. Emiliano Albarrán y Armando Gamborino continuarán en el programa, mientras Diego García, Maximiliano Guerrero, Patricio Manzano, Matías Ortiz, Leonardo Roiz y Diego Tamez iniciarán una etapa que puede acercarlos al fútbol universitario de Estados Unidos. En apenas un año, la presencia mexicana se multiplicó por cuatro dentro de uno de los principales proyectos internacionales de desarrollo de la NFL.
La NFL Academy nació en 2019 con el propósito de ofrecer educación de bachillerato y preparación deportiva de alto rendimiento a jóvenes de fuera de Estados Unidos. El programa comenzó en el norte de Londres y se trasladó en 2022 a Loughborough, donde trabaja en conjunto con Loughborough College y Loughborough University. Sus jugadores reciben preparación técnica, física y académica, además de exposición ante reclutadores universitarios.
La Academia no garantiza un contrato profesional ni constituye una entrada directa a la NFL. Su primera meta consiste en preparar a los prospectos para obtener una beca en la NCAA. Más de 40 egresados del programa ya forman parte del fútbol colegial estadounidense y 27 llegaron a instituciones de la División I durante el ciclo 2025-26. La ruta incluso produjo su primer seleccionado en el Draft: los Miami Dolphins eligieron al ala cerrada británico Seydou Traore con la selección 180 de 2026, después de su paso por la Academia, Arkansas State y Mississippi State.
Emiliano Albarrán abrió el camino para México. El jugador originario de Donato Guerra y formado en Toluca fue el primer mexicano aceptado por el programa, después de superar las pruebas realizadas en el país. Antes de concentrarse en el fútbol americano practicó fútbol, flag football y baloncesto. Ahora afrontará su segundo curso como linebacker exterior, con 1.88 metros de estatura y 107 kilogramos. Su formación con Borregos Toluca y su capacidad para atacar desde el perímetro lo colocan como el único representante defensivo del grupo nacional.
Armando Gamborino también repetirá en Loughborough. El receptor nació en Miami, pero creció en la Ciudad de México y llegó al fútbol americano después de practicar fútbol, boxeo y tenis. La Academia lo detectó durante un combine en la capital mexicana, tras su paso por Kent School. Con 1.75 metros y 85 kilogramos, tendrá una segunda temporada para consolidar su técnica, ampliar su participación dentro de la ofensiva y atraer el interés de universidades estadounidenses.
La generación mexicana crecerá con seis incorporaciones. Diego García, receptor de 1.80 metros y 82 kilogramos, llegará desde Ensenada después de jugar con Sharks México. Su presencia le dará al equipo otro elemento nacional en el juego aéreo y establecerá una competencia directa con Gamborino dentro de una posición que exige velocidad, precisión en las rutas y capacidad para crear separación.
Patricio Manzano y Leonardo Roiz ocuparán el backfield. Manzano, procedente de Linces Toluca, mide 1.78 metros y pesa cerca de 80 kilogramos. Roiz llegará desde Monterrey y Borregos Monterrey con una estatura similar y 73 kilogramos. Los dos corredores deberán adaptarse al ritmo, la exigencia física y los sistemas ofensivos del programa, pero también tendrán una vitrina poco habitual para jugadores formados en México.
La línea ofensiva contará con Maximiliano Guerrero y Matías Ortiz, los dos integrantes de mayor tamaño dentro del grupo. Guerrero, originario de Torreón y procedente de Vikings High School, mide 1.96 metros y pesa 129 kilogramos. Ortiz, formado con Caballeros del Inglés, alcanza 1.93 metros y 127 kilogramos. La NFL Academy suele prestar especial atención a los linieros internacionales por su combinación de tamaño y potencial de desarrollo, por lo que ambos tendrán una oportunidad importante para pulir su técnica y competir por una beca universitaria.
Diego Tamez completa la delegación y representa uno de los casos más relevantes. El jugador de 17 años, formado con Borregos Ciudad de México, será el primer quarterback mexicano seleccionado por la NFL Academy. Tamez comenzó a jugar a los cuatro años, pasó una temporada en Canadá y llamó la atención del cuerpo técnico después de publicar sus mejores jugadas en redes sociales. El entrenador de quarterbacks lo invitó a las pruebas y el mexicano obtuvo su lugar entre más de 1,500 aspirantes. Su posición lo coloca bajo una atención especial: dirigirá ofensivas con compañeros de diferentes países y deberá dominar un sistema nuevo, además de asumir la responsabilidad propia del mariscal de campo.
La representación mexicana presenta una estructura completa: un quarterback, dos receptores, dos corredores, dos linieros ofensivos y un linebacker exterior. Esa distribución demuestra que el crecimiento no se limita a una posición ni a una región del país. Toluca, Ciudad de México, Ensenada, Torreón y Monterrey aportaron jugadores a un programa que reunirá a 70 prospectos de 21 países.
El primer examen de la temporada llegará el 20 de agosto ante Marietta High School en Loughborough. Después, la Academia viajará a Ohio para enfrentar a Archbishop Hoban y Massillon, jugará contra Friendship Bowl Academy en el Tottenham Hotspur Stadium y visitará Florida para medirse con IMG Academy. El calendario combina rivales europeos y programas estadounidenses, justo el tipo de exposición que necesitan los mexicanos para entrar en el radar colegial.
Hace un año, la presencia de Albarrán y Gamborino representó una novedad. Ahora, ocho mexicanos forman parte del proyecto. Ninguno tiene asegurada una beca, mucho menos un lugar en la NFL, pero todos ingresaron a una ruta que ya llevó a decenas de jugadores internacionales hacia la NCAA y a uno hasta el Draft. Para un país con una profunda tradición de fútbol americano, el siguiente reto consiste en transformar ese crecimiento local en oportunidades internacionales. Esta generación tendrá la primera gran posibilidad de conseguirlo.
