Miami mantiene el sueño con una dosis de drama

Miami prolonga su recorrido en busca del título colegial con una victoria dramática ante Ole Miss en el Fiesta Bowl y jugará como en casa por el campeonato nacional de la NCAA
Carson Beck, QB de Miami Hurricanes anota el touchdown de la victoria frente al sorprendente Ole Miss Rebels. Miami clasifica a la final por el título.
Carson Beck, QB de Miami Hurricanes anota el touchdown de la victoria frente al sorprendente Ole Miss Rebels. Miami clasifica a la final por el título. / Christian Petersen / Getty Images

Miami se negó a despertar del sueño. Los Hurricanes vencieron 31-27 a Ole Miss en el Fiesta Bowl y avanzaron al juego por el campeonato nacional, confirmando que su recorrido en el College Football Playoff dejó de ser una casualidad. El equipo jugará el 19 de enero en el Hard Rock Stadium —en Miami, Florida— ante el ganador de Oregon vs Indiana, en busca del título de la NCAA, algo que no consigue desde la temporada 2001.

El triunfo sostuvo el impulso de un equipo que ingresó al playoff como el último invitado, pero que ha respondido en cada escenario. Ante Ole Miss, Miami volvió a mostrar resistencia en un partido que dominó por lapsos, aunque nunca logró controlarlo del todo. A pesar de una clara ventaja en el tiempo de posesión, los Hurricanes convivieron con 10 castigos y una intercepción que mantuvieron con vida a los Rebels.

El desenlace fue en extremo tenso. Con 3:13 minutos por jugar, Ole Miss tomó ventaja 27-24 tras un pase de touchdown de Trinidad Chambliss a Dae’Quan Wright, obligando a Miami a jugarse la temporada en su última ofensiva. Lejos de precipitarse, Carson Beck condujo una serie larga y metódica, de 15 jugadas y 75 yardas, consumiendo el reloj hasta el límite.

Con apenas 18 segundos en el marcador y una exhausta defensa rival, Beck escapó tres yardas hasta la zona de anotación para darle la vuelta al partido. Fue su primer touchdown por tierra desde la Semana 3 y la culminación de una ofensiva que ya forma parte del imaginario reciente del programa.

Ole Miss aún tuvo una última oportunidad. Avanzó hasta la yarda 35 de Miami y lanzó el pase final hacia las diagonales, pero el envío fue incompleto cuando el reloj llegó a cero. En la repetición de la jugada pareció haber existido una interferencia defensiva, pero ya todo había concluido. Así, entre el silencio súbito y la celebración contenida, se cerró un duelo decidido en el último suspiro.

Además del temple de Beck23 de 37 pases, 268 yardas, dos touchdowns y una intercepción—, Miami encontró respuestas clave en Malachi Toney, quien convirtió una ruta corta en una anotación de 36 yardas en el último cuarto, y en Keenan Marion, con siete recepciones, 114 yardas y un touchdown. Aportes decisivos en una noche que mantuvo viva la aspiración de Miami por volver a la cima del futbol americano colegial.


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