Prohibir la ‘Tush Push’ sería una tragedia para la NFL

Lo más triste de todo es que cuantas más reglas absurdas metan, menos va a parecerse esto al futbol americano de verdad. Y en ese punto, ya no será un deporte de contacto.
Los Eagles ejecutan la Tush Push en un juego frente a los Giants.
Los Eagles ejecutan la Tush Push en un juego frente a los Giants. / Al Bello/Getty Images

Poco después de que los Green Bay Packers presentaran una propuesta para prohibir el tush push, yo presenté mi propia propuesta en la redacción de Sports Illustrated: pedir permiso para usar la palabra “mier---” tantas veces como fuera posible en esta columna. Necesitaba espacio para llamar a esto lo que es: una mi***da. Un sinsentido absoluto. Quería decir que los que apoyan esta idea tienen mi**da en la cabeza y que, en el fondo, están cagados del miedo. Porque no se equivoquen: este circo de reglas ridículas no es más que un grupo de directivos temblorosos disfrazados de tipos rudos que solo buscan excusas.

Los Philadelphia Eagles inventaron una jugada increíble, una maldita genialidad, basada en su propio entendimiento del talento que tienen. Empezaron con un solo empujador, lo corrieron desde una formación triple-I en 2022 y luego perfeccionaron la estrategia, aprovechando que su línea ofensiva es la mejor en cuanto a nivel de pad en la NFL y que su quarterback tiene piernas del tamaño de secuoyas.

El resto de la liga no entró en pánico hasta que se dieron cuenta de que nadie más podía hacer lo mismo. Porque el tush push no es solo una jugada, es el resultado de elegir bien en el draft, contratar a los entrenadores correctos, fomentar la creatividad y crear una cultura de innovación. Todo eso es algo que la mayoría de los dueños de la NFL no tienen la menor idea de cómo hacer. Y ahora, bajo la ridícula excusa de la “seguridad de los jugadores”, quieren prohibirlo.

Vayamos directo al grano: los únicos jugadores que se lastimaron con el tush push fueron un par de babosos de los Giants que intentaron correr la jugada sin haberla practicado antes. Lean eso otra vez y díganme dónde está el problema. Según un reporte de ESPN, la NFL usó un “modelo de datos” para predecir qué tipo de lesiones podría causar en el futuro. ¿Modelo de datos? ¡Por favor! Ojalá sea de los mismos genios que nos trajeron esas estadísticas avanzadas que dicen que Ryan Fitzpatrick y Brock Purdy son los mejores y más eficientes quarterbacks del siglo XXI. O los mismos que llevan fallando predicciones electorales desde 2016.

Esto es el equivalente a acusar a tu vecino con la administración del fraccionamiento porque sus luces navideñas son mejores que las tuyas. Es como querer prohibir las novelas de romance con Fabio en la portada porque tu esposa está más interesada en él que en ti (¿alguien más tiene ese problema?). En lugar de aceptar que te están partiendo la cara, buscas una regla absurda para no quedar en ridículo.

Si de verdad queremos hablar de seguridad, entonces:

  • Prohíban a Myles Garrett, Maxx Crosby, T.J. Watt y Trey Hendrickson. Son demasiado grandes y fuertes, y si un scrum estilo rugby es un problema de seguridad, entonces permitir que un humano de 1.93m y 120 kg llegue como un tráiler sin frenos a golpear a un quarterback también debería serlo.
  • Prohíban a los quarterbacks que jugaron beisbol o basquetbol, porque su agilidad y control del cuerpo es injusto y también puede hacer que los equipos rivales se sientan tristes, lo cual claramente es un riesgo para la salud mental.

¿Por qué detenernos en el futbol americano? Deberíamos borrar a Shaquille O’Neal de la historia porque nadie lo podía detener cuando hacía un mate. En el momento en que Ben Joyce lanzó una recta a 105 mph el año pasado, deberían haberlo sacado esposado del estadio.

¿Seguridad de los jugadores? No me hagan reír. La misma NFL llena de jugadores y entrenadores que se burlaron del uso de los Guardian Caps (esos cascos acolchonados que supuestamente reducen conmociones). Si realmente les importara la seguridad, hay mil cosas más urgentes que prohibir un quarterback sneak de una yarda.

¿Por qué no enfocarse en problemas reales como estos?

  • Que los árbitros realmente sancionen los golpes casco a casco, no solo cuando el partido es en horario estelar.
  • Que se invierta en un pasto decente, en lugar de esos campos sintéticos horribles que generan más lesiones que un torneo de básquetbol para treintañeros con rodillas tronadas.
  • Que arreglen la regla del onside kick antes de ponerse a pelear por esto.
  • Que unifiquen las reglas de tiempo extra antes de ponerse a legislar idioteces.
  • Que terminen con la farsa de la “agencia libre” antes de que oficialmente sea la tierra sin ley.

Si al final logran prohibir el tush push, la única manera en que esto sea algo justo es que los Eagles reciban compensaciones en el draft por la movida. Muy probablemente seleccionaron jugadores pensando en que podían contribuir a esta jugada, así que deberían tener derecho a devolver el ticket y que les reembolsen.

El tush push representa todo lo que alguna vez valoramos en el futbol americano. Este es un deporte que celebra el trabajo en equipo, la fuerza y la creatividad. Y esta jugada es exactamente eso.

Pero claro, el problema es que no cualquiera la puede ejecutar. Y como en la NFL no hay nada peor que darle una ventaja a un equipo sobre los demás, ahora los cobardes quieren borrarla del mapa, escudándose en un supuesto riesgo de lesión que no existe.

Si todos los equipos pudieran correr esta jugada con éxito y la NFL decidiera eliminarla, bueno, lo aceptaría. Pero no es el caso. Lo que realmente pasa aquí es que la liga está cada vez más cerca de convertirse en una liga de tochito con partidos de 150 puntos, y algunos directivos en sus suites de lujo están incómodos con la ventaja que representa esta jugada.

Podría decir que esta es una de las decisiones más tristes que he visto en los últimos años… pero en realidad, es solo otro capítulo en la lenta y patética destrucción de las tradiciones del futbol americano.

Lo más triste de todo es que cuantas más reglas absurdas metan, menos va a parecerse esto al futbol americano de verdad. Y en ese punto, ya no será un deporte de contacto. Será una mi***da.

Traducción por: Redacción SI México


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Conor Orr
CONOR ORR

Conor Orr is a senior writer for Sports Illustrated, where he covers the NFL and cohosts the MMQB Podcast. Orr has been covering the NFL for more than a decade and is a member of the Pro Football Writers of America. His work has been published in The Best American Sports Writing book series and he previously worked for The Newark Star-Ledger and NFL Media. Orr is an avid runner and youth sports coach who lives in New Jersey with his wife, two children and a loving terrier named Ernie.