Rebeca Landa apunta a Los Ángeles 2028: su camino comienza en el Nacional de noviembre

Rebeca Landa quiere buscar un lugar con México en el debut olímpico del flag football en Los Ángeles 2028. La campeona de los World Games sabe que todavía debe superar varias etapas y que su primer reto no se encuentra dentro de dos años, sino en el Campeonato Nacional Federado de noviembre, torneo en el que intentará entrar a la preselección mexicana.
“Tengo que hacer muchas cosas antes, es un proceso muy largo. Mi mentalidad está ahora en el Nacional, ahí empieza el proceso para estar en una selección. Si salgo en esa lista de preselección, entonces formalmente comienza el camino. Mis intenciones están en Los Ángeles, pero el foco realmente está en noviembre”, explicó.
La posibilidad de disputar unos Juegos Olímpicos representa un nuevo capítulo para una carrera que ya tiene un momento histórico. Landa formó parte de la selección mexicana que conquistó la medalla de oro de flag football en los World Games de Birmingham 2022, triunfo que considera el logro más importante de su trayectoria como atleta.
Aquella victoria coronó a México en el debut del flag football dentro de The World Games y demostró que la disciplina contaba con talento y competitividad más allá de Estados Unidos, en medio del impulso internacional para llevarla al programa olímpico.
“Fue el momento más importante de mi carrera deportiva porque representó la culminación de algo que perseguimos durante muchísimos años. Sabíamos que existía esta conversación para que nuestro deporte se convirtiera en olímpico y que era importante que no fuera únicamente Estados Unidos el país que ganara constantemente”, recordó.
El impacto también alcanzó al flag football mexicano. Landa aseguró que el crecimiento posterior al campeonato superó cualquier expectativa. Los torneos nacionales pasaron de reunir alrededor de 400 equipos a registrar primero 600, después 700 y finalmente cerca de mil.
De acuerdo con la narradora y atleta, ese desarrollo abrió oportunidades que antes parecían lejanas. Niños y jóvenes comenzaron a recibir becas académicas para continuar su formación en universidades, mientras que algunos equipos mexicanos ya viajan a países como China para participar en competencias internacionales.
“El flag football explotó en nuestro país de una manera inimaginable. Todo ese proceso acabó por beneficiar a muchísimas personas, no solamente a las 12 jugadoras que ganamos la medalla de oro”, afirmó.
La experiencia dentro del campo también distingue a Landa en su otra profesión. Como narradora de NFL, su trayectoria como atleta le permite comprender aspectos que no siempre aparecen en las estadísticas o en las repeticiones de una transmisión.
Una lesión, la preparación semanal, las conversaciones dentro del vestidor y la presión que antecede a una final forman parte de situaciones que ella experimentó con sus propios equipos. Aunque reconoce las diferencias entre el flag football y el futbol americano equipado, considera que las dinámicas humanas le permiten acercarse a los jugadores desde una perspectiva distinta.
“Puedo ponerme en la situación de un equipo que acaba de ver lesionarse a uno de sus jugadores, entender qué se habla en los vestidores, cómo funciona la dinámica del grupo y la importancia de la preparación durante la semana. Son conversaciones que he vivido y por eso puedo identificarme con los jugadores de una manera diferente”, señaló.
Rebeca Landa ya conoce el camino hacia una selección nacional y también la sensación de ganar con México. Sin embargo, el proceso rumbo a Los Ángeles 2028 comenzará desde cero. Primero deberá destacar en el Nacional, después ganarse un lugar en la preselección y finalmente convencer dentro del equipo definitivo. La intención olímpica existe; ahora tendrá que convertirla en una nueva oportunidad sobre el campo.
