Solo cuatro nombres rumbo al Draft: las semifinales que rompen la tradición

Las semifinales del futbol americano colegial suelen asociarse con planteles repletos de futuras estrellas de la NFL. Sin embargo, el camino al campeonato nacional de esta temporada presenta una realidad distinta y reveladora: entre los cuatro equipos que siguen con vida, solo cuatro jugadores aparecen proyectados para salir en la primera ronda del Draft NFL 2026. El dato sorprende todavía más cuando uno de los semifinalistas no coloca a ningún jugador en esas proyecciones iniciales.
Indiana Hoosiers, Oregon Ducks, Miami Hurricanes y Ole Miss Rebels llegan a esta instancia por méritos deportivos claros, pero el impacto individual rumbo a la NFL se concentra en muy pocos nombres. El escenario rompe con la idea tradicional de que los equipos finalistas siempre están cargados de talento de primera ronda.
Indiana aparece en los mock drafts con un solo jugador proyectado en la primera ronda: el quarterback Fernando Mendoza. Su presencia no solo impulsa a los Hoosiers dentro del campo, también representa una anomalía positiva para el programa, que rara vez coloca talento en la cima del draft. Indiana sostiene su temporada histórica alrededor de una figura clara, sin un volumen amplio de prospectos de élite.
Oregon sigue un patrón similar. Los Ducks cuentan con un jugador proyectado en la primera ronda, el quarterback Dante Moore. Su perfil, edad y proyección lo mantienen entre los pasadores más atractivos del proceso. Oregon construye su candidatura al título con estructura, profundidad y una pieza premium en la posición más influyente del juego.
El programa que más peso tiene en las proyecciones es Miami. Los Hurricanes colocan dos jugadores en la primera ronda según el mock draft: Rueben Bain Jr., como referencia defensiva en el pass rush, y Francis Mauigoa, tackle ofensivo con perfil inmediato para la NFL. Miami combina competitividad colectiva con talento individual listo para dar el salto profesional.
El contraste más llamativo lo ofrece Ole Miss. A pesar de estar entre los cuatro mejores equipos del país, no cuenta con ningún jugador proyectado para salir en la primera ronda del Draft 2026 dentro de este escenario. Su presencia en semifinales responde al funcionamiento del equipo, la ejecución y la consistencia, no al brillo individual que suele dominar los procesos de evaluación profesional.
El balance final es tan claro como inusual: cuatro equipos semifinalistas, cuatro jugadores proyectados en la primera ronda y uno de ellos sin representación alguna. La cifra confirma que el éxito en el futbol americano colegial no depende exclusivamente del talento NFL inmediato. En algunos casos, el sistema, la disciplina y el momento pesan más que el nombre en un mock draft.
Mientras el campeonato nacional se define en el emparrillado, el proceso hacia el Draft 2026 deja una lección contundente. El camino a la cima no siempre está pavimentado con futuras selecciones de primera ronda. A veces, ganar hoy exige menos estrellas y más equipo.
