Gabriela Jáquez hace historia: lidera a UCLA a su primer título NCAA con doble-doble en la final

La mexicana firmó 21 puntos y 10 rebotes en la final del March Madness femenil para guiar a UCLA a su primer campeonato en la era NCAA, en el último partido de su carrera universitaria.
Gabriela Jáquez celebra uno de los puntos de UCLA en la final ante Carolina del Sur
Gabriela Jáquez celebra uno de los puntos de UCLA en la final ante Carolina del Sur / Sarah Stier/Getty Images

El último partido de su carrera universitaria terminó siendo el más importante. Gabriela Jáquez no solo cerró su etapa en UCLA: la redefinió. Con un doble-doble de 21 puntos y 10 rebotes, la mexicana lideró la victoria de las Bruins por 79-51 sobre Carolina del Sur, para darle a las Bruins su primer título en la era NCAA, en una final que terminó por confirmar todo lo que su trayectoria anticipaba.

Porque UCLA llevaba años persiguiendo este momento. Y porque Jáquez, en su temporada sénior, llegó exactamente donde siempre imaginó: al centro de una noche que exigía liderazgo, temple y ejecución.

No siempre fue la protagonista más visible durante el torneo, pero sí la pieza que sostuvo la estructura. En la final, lo fue todo: presencia en la zona, lectura del juego y capacidad para aparecer en los momentos clave. Entre la presión de South Carolina y el peso de la historia, Jáquez convirtió el cierre de su carrera en el partido que cambió para siempre el lugar de UCLA en el baloncesto universitario.

El partido

Jáquez, junto a su compañera Charlisse Leger-Walker, cargaron con el ataque de UCLA en el primer cuarto con cinco puntos cada una, en un arranque que marcó el ritmo del partido. La dupla tomó decisiones rápidas, atacó los espacios y le dio orden a una ofensiva que encontró fluidez desde las primeras posesiones.

El dominio se extendió a la pintura, donde el equipo californiano impuso condiciones con 12 unidades cerca del aro, aprovechando su presencia física y la mala contención rival. A eso se sumó la efectividad en los tiros de campo, con un 44 por ciento de acierto, suficiente para sostener la ventaja de 21-10 y reflejar un inicio sólido en ambos costados de la duela.

En la segunda manga, Gianna Kneepkens anotó sus primeros siete puntos del partido y tomó el control del ataque de las Bruins, que venían de un arranque sólido en el primer cuarto liderado por Jáquez y Leger-Walker. Su lectura ofensiva le dio continuidad a un equipo que ya había encontrado espacios desde el inicio.

Ese dominio también se trasladó a la zona, donde UCLA volvió a imponer condiciones con ocho unidades más cerca del aro, reforzando la tendencia del primer periodo. Con mayor control del rebote y mejores decisiones en el uno contra uno, el equipo californiano sostuvo su eficiencia y consolidó una ventaja construida desde la pintura para irse 36-23 arriba al descanso.

En el tercer periodo, Gabriela Jáquez retomó el control del partido y terminó por inclinarlo de forma definitiva. La mexicana sumó siete puntos más, incluidos tres con su primer triple de la noche, una jugada que reflejó la confianza con la que UCLA ejecutaba cada posesión. Para entonces, el juego ya tenía un solo sentido: las Bruins cerraron el cuarto con una ventaja de 61-32, producto de una ofensiva constante y una defensa que no concedía segundas oportunidades.

El dominio en la zona se mantuvo como la base del equipo californiano, que siguió castigando cerca del aro con presencia física y buena lectura en las ayudas. Pero, a diferencia de los periodos anteriores, UCLA también elevó su efectividad desde el perímetro, encontrando tiros abiertos y capitalizándolos con mayor consistencia.

En la manga final, Jáquez consolidó su dominio, con siete unidades más, un cerrojo para sellar la victoria 79-51 y darle el trofeo a UCLA.

El último partido de su carrera universitaria terminó siendo el más importante. Gabriela Jáquez no solo cerró su etapa en UCLA: la redefinió. Con un doble-doble de 21 puntos y 10 rebotes, la mexicana lideró la victoria de las Bruins por 79-51 sobre Carolina del Sur, para darle a las Bruins su primer título en la era NCAA, en una final que terminó por confirmar todo lo que su trayectoria anticipaba.

Porque UCLA llevaba años persiguiendo este momento. Y porque Jáquez, en su temporada sénior, llegó exactamente donde siempre imaginó: al centro de una noche que exigía liderazgo, temple y ejecución.

No siempre fue la protagonista más visible durante el torneo, pero sí la pieza que sostuvo la estructura. En la final, lo fue todo: presencia en la zona, lectura del juego y capacidad para aparecer en los momentos clave. Entre la presión de South Carolina y el peso de la historia, Jáquez convirtió el cierre de su carrera en el partido que cambió para siempre el lugar de UCLA en el baloncesto universitario.

El partido

Jáquez, junto a su compañera Charlisse Leger-Walker, cargaron con el ataque de UCLA en el primer cuarto con cinco puntos cada una, en un arranque que marcó el ritmo del partido. La dupla tomó decisiones rápidas, atacó los espacios y le dio orden a una ofensiva que encontró fluidez desde las primeras posesiones.

El dominio se extendió a la pintura, donde el equipo californiano impuso condiciones con 12 unidades cerca del aro, aprovechando su presencia física y la mala contención rival. A eso se sumó la efectividad en los tiros de campo, con un 44 por ciento de acierto, suficiente para sostener la ventaja de 21-10 y reflejar un inicio sólido en ambos costados de la duela.

En la segunda manga, Gianna Kneepkens anotó sus primeros siete puntos del partido y tomó el control del ataque de las Bruins, que venían de un arranque sólido en el primer cuarto liderado por Jáquez y Leger-Walker. Su lectura ofensiva le dio continuidad a un equipo que ya había encontrado espacios desde el inicio.

Ese dominio también se trasladó a la zona, donde UCLA volvió a imponer condiciones con ocho unidades más cerca del aro, reforzando la tendencia del primer periodo. Con mayor control del rebote y mejores decisiones en el uno contra uno, el equipo californiano sostuvo su eficiencia y consolidó una ventaja construida desde la pintura para irse 36-23 arriba al descanso.

En el tercer periodo, Gabriela Jáquez retomó el control del partido y terminó por inclinarlo de forma definitiva. La mexicana sumó siete puntos más, incluidos tres con su primer triple de la noche, una jugada que reflejó la confianza con la que UCLA ejecutaba cada posesión. Para entonces, el juego ya tenía un solo sentido: las Bruins cerraron el cuarto con una ventaja de 61-32, producto de una ofensiva constante y una defensa que no concedía segundas oportunidades.

El dominio en la zona se mantuvo como la base del equipo californiano, que siguió castigando cerca del aro con presencia física y buena lectura en las ayudas. Pero, a diferencia de los periodos anteriores, UCLA también elevó su efectividad desde el perímetro, encontrando tiros abiertos y capitalizándolos con mayor consistencia.

En la manga final, Jáquez consolidó su dominio, con siete unidades más, un cerrojo para sellar la victoria 79-51 y darle el trofeo a UCLA.


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