Luka Doncic lidera la NBA en puntos y ni siquiera es finalista al MVP

Desde que llegó a la NBA en 2018, Doncic ha sido de los jugadores más dominantes de la liga sin conseguir nunca el premio.
Esta temporada, Doncic lideró la NBA en puntos totales con 2,143, en partidos de 30 o más anotaciones con 28, y en partidos de 40 o más con 14.
Esta temporada, Doncic lideró la NBA en puntos totales con 2,143, en partidos de 30 o más anotaciones con 28, y en partidos de 40 o más con 14. / Kenneth Richmond/Getty Images

Hay jugadores que dominan estadísticas y ganan premios. Y hay jugadores que dominan estadísticas y ven cómo los premios se los llevan otros. Luka Doncic lleva años en la segunda categoría. Esta temporada, la NBA confirmó que los tres finalistas al MVP son Shai Gilgeous-Alexander, Nikola Jokic y Victor Wembanyama. El esloveno, que terminó primero en puntos con 33.5 puntos por partido y que superó 14 veces los 40 puntos en la misma campaña, no está en esa lista.

No es la primera vez. Desde que llegó a la NBA en 2018, Doncic ha sido de los jugadores más dominantes de la liga sin conseguir nunca el premio. Terminó tercero en las votaciones del MVP en la temporada 2023-24, cuando promedió 33.9 puntos, 9.8 asistencias y 9.2 rebotes por partido con Dallas. Ese año Jokic ganó su tercer trofeo. En 2022-23 quedó octavo en las votaciones a pesar de promediar 32.4 puntos con 49.6% de efectividad en campo. En temporadas anteriores tampoco pasó de ser un nombre más en las conversaciones sin jamás llevarse nada.

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Esta temporada el argumento a su favor era más sólido que nunca. Lideró la NBA en puntos totales con 2,143, en partidos de 30 o más anotaciones con 28, y en partidos de 40 o más con 14. Llevó a los Lakers al cuarto lugar del Oeste en una franquicia que al inicio del año tenía más dudas que certezas. La liga incluso tuvo que crear una excepción especial para que fuera elegible al premio, ya que solo jugó 64 de los 65 partidos requeridos por la regla, pues se ausentó dos juegos en diciembre por el nacimiento de su segunda hija.

La NBA y la NBPA fallaron a su favor. Le dieron la excepción. Le restauraron la elegibilidad. Y tres días después, los votantes lo dejaron fuera de los tres finalistas. Es el único jugador en los últimos diez años en ganar el título de anotación sin ser al menos finalista al MVP.

La historia de los grandes dominadores ignorados por el MVP no es nueva en la NBA. LeBron James, considerado por muchos el mejor jugador de todos los tiempos, perdió el premio en 2011 frente a Derrick Rose pese a tener estadísticas superiores en casi todas las categorías. Lo volvió a perder en 2013 ante Jokic cuando muchos lo consideraban el mejor de la liga. James Harden pasó años como el anotador más letal de la NBA sin que los votantes lo reconocieran, hasta que en 2018 por fin ganó el trofeo con 36.1 puntos por partido. Incluso Shaquille O'Neal, en años donde fue el jugador más dominante del planeta, vio cómo el MVP se lo llevaban Allen Iverson o Steve Nash. El patrón es viejo: la NBA premia narrativas, récords de equipo y eficiencia en ambos lados de la cancha. Los anotadores puros, por más espectaculares que sean, siempre tienen que pelear contra esa corriente.

Doncic encaja perfectamente en esa tradición. Su defensa ha sido siempre el punto débil que los votantes señalan para no ponerlo primero. No es un defensor activo, no cambia partidos en ese extremo de la cancha, y en una liga donde el valor defensivo tiene cada vez más peso en las votaciones, eso tiene consecuencias. Wembanyama, uno de los tres finalistas, jugó 400 minutos menos que Doncic en la temporada regular, pero su presencia defensiva pesa distinto en las votaciones. Gilgeous-Alexander llevó al Thunder al primer puesto del Oeste con números ofensivos de élite y un equipo que funcionó como una máquina durante toda la temporada. Jokic promedió por segundo año consecutivo números de triple-doble.

Lo que ningún argumento defensivo puede borrar es lo que Doncic hace en el otro extremo. No hay otro jugador en la NBA capaz de crear una canasta desde cualquier posición, con cualquier defensa encima, en cualquier momento del partido. Sus números no son producto de un sistema favorable ni de compañeros que facilitan las cosas. Son el resultado de un talento ofensivo que la liga no ha visto desde los mejores años de LeBron. Cada temporada que pasa sin el MVP es otra temporada en la que los votantes deciden ignorar eso.

Doncic tiene 27 años. Es el mejor anotador de la liga, uno de sus mejores pasadores y el jugador más determinante en ofensiva de toda la NBA. Y sin embargo, el MVP sigue sin llegar. La conversación de cuándo lo ganará lleva años abierta. Esta temporada la respuesta fue, otra vez, que no es este año.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.