La nueva dupla de los Timberwolves, Anthony Edwards - LaMelo Ball, llama la atención

La nueva pareja de bases más intrigante de la NBA estuvo a la altura de las expectativas la noche del miércoles.
En su primer partido como compañeros, durante la contundente victoria de los Timberwolves por 131-106 sobre el Heat en el Kaseya Center, Anthony Edwards y LaMelo Ball estuvieron imparables desde el campo. Edwards, quien habitualmente ocupa los puestos número uno, dos y tres en los informes de exploración de los rivales, encontró más espacios de lo habitual cuando Ball estaba en la duela y supo aprovecharlos. Terminó la noche con 45 puntos, tras encestar 16 de 29 tiros, y se convirtió en apenas el tercer jugador en la historia de la NBA en registrar múltiples partidos de 40 puntos o más en un juego inaugural de temporada.
"A estas alturas, él y yo vamos a ser mejores amigos", dijo Edwards sobre Ball después del partido.
De cara al inicio de la temporada, el entrenador de los Wolves, Chris Finch, insistió en que no tenía previsto escalonar los minutos de juego de las dos estrellas. Sin embargo, terminó haciéndolo. Edwards y Ball jugaron apenas nueve minutos juntos en la primera mitad y alrededor de ocho minutos en la segunda.
Sin embargo, esos minutos funcionaron bien. Minnesota tomó una ventaja de 27-18 en el primer cuarto antes de que Ball saliera del partido por primera vez. Los Wolves superaron al Miami por 12 puntos cuando Edwards y Ball compartieron la duela durante la primera mitad, y por cinco puntos en la segunda.
La primera mitad de Minnesota consistió, en gran medida, en Edwards y Ball lanzando triples —¡y encestándolos!— mientras el resto de los Wolves se quedaba mirando. Las dos estrellas anotaron o asistieron en 45 de los 69 puntos de Minnesota en la primera mitad, una impresionante proporción del 65%.
La segunda mitad ofreció una mejor muestra de lo que pueden llegar a ser los Wolves. Edwards siguió acertado en sus lanzamientos —anotó 24 de sus 45 puntos después del descanso—, pero Ball se dedicó a mover el balón por toda la cancha. Jonathan Kuminga le complicó las cosas a Giannis Antetokounmpo en un extremo de la duela y convirtió su defensa en ataque. Ayo Dosunmu aceleró el ritmo del juego. Incluso Rudy Gobert participó en la ofensiva cerca del aro, después de no intentar ningún tiro en la primera mitad.
ANT & LAMELO ARE HOOPIN' 🔥
— NBA (@NBA) October 22, 2026
ANT 3.
LAMELO 3.
ANT 3.
Ant's got 27 PTS (5 3PM), and LaMelo's up to 19 PTS (5 3PM) as the Wolves lead in Q3! pic.twitter.com/WWGtN70YKI
Edwards y Ball intentaron 28 triples en conjunto. Esa cifra igualó la cantidad de lanzamientos de tres puntos de todo el equipo de los Wizards en su victoria por 128-116 sobre los Bucks la noche del miércoles. Edwards y Ball encestaron 14 de esos triples, más que 13 equipos de la NBA en sus respectivos partidos inaugurales. La amenaza que representa su tiro exterior será un problema para los rivales, y todavía más cuando Donte DiVincenzo regrese de su lesión y le dé a Minnesota otra opción capaz de anotar.
Finch sacó definitivamente a Edwards y Ball del partido cuando quedaban 3:51 minutos por jugar, y los Wolves terminaron el encuentro sin mayores sobresaltos para llevarse una victoria por 25 puntos en South Beach. Después de su salida, las cámaras de ESPN captaron a Edwards y Ball sentados juntos en la banca, riendo y sonriendo mientras el reloj llegaba a cero.
Anthony Edwards LaMelo Ball Ant Melo pic.twitter.com/Fzp1ujAPAS
— Moonball (@moonball30) October 22, 2026
Probablemente, esa escena era lo que el presidente de operaciones de basquetbol, Tim Connelly, tenía en mente cuando envió al ícono de la franquicia Naz Reid a los Hornets a cambio de Ball durante esta temporada baja. El marcador también. Connelly, quien nunca ha tenido miedo de realizar grandes movimientos —como lo demuestran los traspasos de Rudy Gobert y Karl-Anthony Towns—, sabía que debía hacer algo drástico en esta temporada baja. Los Wolves no pudieron seguir el ritmo de los Spurs en las semifinales de conferencia, y Victor Wembanyama —por no mencionar al Thunder— no desaparecerá del panorama del Oeste.
Ball fue la respuesta de Connelly. Puede funcionar o puede que no. Pero la noche del miércoles, Edwards y Ball demostraron tener lo necesario para convertirse en una de las duplas más emocionantes de toda la NBA. Y eso representa un problema para el resto de la liga.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 22/10/2026, traducido al español para SI México.
