La regla de los 65 partidos deja sin premios a las estrellas de la NBA

La NBA tiene una norma que este año golpea con más fuerza que nunca. La liga exige un mínimo de 65 partidos disputados, con al menos 20 minutos en cada uno de ellos, para que un jugador sea elegible a los premios individuales de fin de temporada, entre ellos el MVP, el Jugador Defensivo del Año, el Jugador de Mayor Progreso y las selecciones All-NBA y All-Defensive. El objetivo era acabar con el load management, la práctica de descansar estrellas sanas para cuidar su cuerpo. El resultado es una lista de bajas que incluye algunos de los mejores jugadores del mundo.
Giannis Antetokounmpo, LeBron James, Stephen Curry, Joel Embiid y Ja Morant son algunos de los nombres que no alcanzarán el mínimo de 65 partidos esta temporada. LeBron rompe con ello una racha de 21 temporadas consecutivas como integrante de alguno de los equipos All-NBA. Giannis había sido seleccionado nueve veces consecutivas en el All-NBA, siete de ellas en el primer equipo. A esa lista se suma Jayson Tatum, quien se rompió el tendón de Aquiles en los playoffs del año pasado y nunca pudo disputar los partidos necesarios. En total, cinco de los seis jugadores mejor pagados de la liga esta temporada quedaron fuera de elegibilidad para premios.
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Y el impacto no es solo deportivo. Muchos de estos jugadores tienen cláusulas en sus contratos, como la llamada Rose Rule, que les dan acceso a extensiones de contrato super-máximas solo si logran entrar en los equipos All-NBA. Quedar fuera de la elegibilidad por una lesión puede costarle a un jugador decenas de millones de dólares en su próximo contrato. La regla que buscaba proteger la integridad de la temporada regular tiene un efecto colateral que nadie anticipó con tanta claridad: se convirtió en una amenaza financiera para las mismas estrellas que la liga quiere proteger.
El caso más doloroso de la temporada es el de Luka Doncic. El esloveno promedia 33.5 puntos, 8.3 asistencias y 7.7 rebotes por partido en su primera temporada completa con los Lakers, y fue nombrado Jugador del Mes de marzo tras encadenar 13 partidos consecutivos con 30 puntos o más, con siete noches de 40 puntos. En ese tramo promedió 39.8 puntos por partido, con noches históricas como los 60 puntos ante Miami Heat el 19 de marzo. Era el candidato al MVP con más impulso en la recta final. Sin embargo, una distensión de grado 2 en el isquiotibial izquierdo sufrida ante Oklahoma City lo dejó fuera del resto de la temporada regular con 64 partidos disputados, a uno solo del umbral de elegibilidad. El máximo anotador de la liga no podrá optar a ningún premio individual.
Cade Cunningham, figura de los Pistons y candidato al MVP durante gran parte de la temporada, tampoco pudo llegar al mínimo tras sufrir un pulmón colapsado. Anthony Edwards quedó fuera por un partido de octubre en el que jugó solo tres minutos mientras se recuperaba de una lesión, lo que la liga computó como baja adicional y lo dejó en 58 partidos válidos a pesar de promediar 29.3 puntos por noche. Nikola Jokic vivió semanas de tensión. El tricampeón del MVP se perdió 16 partidos por una hiperextensión de rodilla y estuvo a un solo juego de quedar fuera de la elegibilidad, aunque al final logró mantenerse dentro.
El drama más grande de la recta final fue el de Victor Wembanyama. El pivote francés promedia 24.8 puntos y lidera la liga en tapones con 3.1 por partido, y era el principal candidato tanto al MVP como al Jugador Defensivo del Año. Una contusión en las costillas lo dejó fuera de varios partidos y lo puso al borde de la inelegibilidad con 64 juegos disputados. Con la temporada a punto de cerrar, Wembanyama respondió de la única manera que sabe: ante Dallas Mavericks anotó 40 puntos y capturó 13 rebotes en 26 minutos, con cinco asistencias y dos tapones, para sellar su partido número 65 y asegurar su elegibilidad para los premios. La regla estuvo a punto de borrar al mejor defensor de la liga de su propia categoría, pero Wembanyama no le dio esa oportunidad.
La Asociación de Jugadores ya exigió públicamente la eliminación de la regla, con el argumento de que castiga lesiones inevitables y no el descanso voluntario. La presión sobre la liga es enorme, pero el comisionado Adam Silver se mantuvo firme. En la última reunión de la Junta de Gobernadores declaró que la regla funciona y que no está en posición de decir lo contrario. Con esa postura, la norma llega al final de la temporada intacta, con una lista de víctimas que incluye al máximo anotador, al candidato más dominante al MVP y a varias de las caras más reconocidas del basquetbol mundial. Giannis lo resumió mejor que nadie: una sola lesión fortuita puede borrar una temporada de nivel MVP. La norma que buscaba proteger al aficionado casi termina borrando al mejor jugador de la temporada de la conversación más importante del año.
