Tres razones por las que Nuggets están al borde de ser sorprendidos por Timberwolves

La primera ronda de los playoffs de la NBA de este año le ha regalado a la liga otro capítulo en la rivalidad entre los Denver Nuggets y los Minnesota Timberwolves. Pero no se está desarrollando como nadie lo esperaba.
Antes del Juego 1, Denver era ampliamente considerado el favorito, algo lógico: el equipo de Nikola Jokić es el mejor sembrado con 54 victorias frente a las 49 de Minnesota, cuenta con un finalista al MVP y mantiene prácticamente el mismo roster que estuvo a un juego de eliminar al Oklahoma City Thunder el año pasado. Los Wolves llegaron a la postemporada tras un cierre irregular, con dudas físicas alrededor de Anthony Edwards y aún más interrogantes sobre su identidad como equipo. Había muchas razones para confiar en los Nuggets, incluso considerando su defensa inconsistente y las recurrentes lesiones musculares que afectaron la rotación hasta la postemporada.
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Pero para eso se juegan los partidos. Con el Juego 5 en puerta el lunes por la noche, Denver está al borde de la eliminación en lo que sería, tanto en forma como en fondo, una gran sorpresa a favor de Minnesota. La derrota en el Juego 4 fue tan mala para los Nuggets que cuesta encontrar razones para creer en una remontada, incluso con los Wolves perdiendo a Donte DiVincenzo y al propio Edwards para la serie por lesión.
Hay mucho en juego. ¿Cómo llegó Denver a este punto? Analicemos la principal razón por la que están abajo 3–1 y contra las cuerdas en apenas la primera ronda de los playoffs de 2026.
Nikola Jokić ha sido completamente neutralizado por Rudy Gobert
Esta es la razón número uno por la que Denver está en esta situación: Jokić ha sido totalmente contenido por Rudy Gobert, múltiples veces Jugador Defensivo del Año y pilar de la defensa de Minnesota.
Las estadísticas no lo reflejan del todo. La superestrella de los Nuggets promedia 25.0 puntos, 14.5 rebotes y 7.8 asistencias por partido. Son números espectaculares y típicos de cómo Jokić eleva su nivel en playoffs. Pero no en esta serie.
El candidato al MVP está lanzando por debajo del 40% de campo y un pobre 18.5% en triples, a pesar de intentar casi siete por partido. Y gran parte del mérito es de Gobert. El tiro exterior de Jokić podría mejorar, pero Gobert le ha hecho la vida imposible dentro del arco. No le permite canastas fáciles y su enorme físico dificulta que el pívot de Denver manipule la defensa con sus pases como suele hacerlo. Como resultado, los Nuggets han sido superados por 23 puntos cuando Jokić está en cancha en esta serie, mientras que Minnesota tiene un +7 en todos los minutos de Gobert.
Si eso no cambia, es difícil no ver una sorpresa en camino. Jokić tiene el talento suficiente para superar a cualquier rival, pero aún no lo ha hecho contra Gobert en esta serie. Tendrá que liderar la reacción si los Nuggets quieren tener alguna esperanza, y todo comienza por encontrar la manera de imponerse al pívot élite de los Timberwolves.
Problemas de tiro en todo el roster
La defensa de los Minnesota Timberwolves es muy buena, llena de atletas grandes y defensores inteligentes, respaldados por un coach en Chris Finch que sabe exactamente qué quieren hacer los Denver Nuggets y cómo neutralizarlos tras dos enfrentamientos previos en playoffs. Pero Denver también está sufriendo una racha de tiro verdaderamente desastrosa.
Después de cuatro juegos, los Nuggets ocupan el lugar 14 entre los 16 equipos de playoffs con 9.8 triples anotados por partido, apenas por encima de ofensivas muy pobres como las de Detroit Pistons y Toronto Raptors. Además, están en el último lugar de toda la postemporada en porcentaje de triples con 28.5%, a pesar de ser el séptimo equipo que más intenta tiros desde larga distancia. Ha sido una auténtica lluvia de ladrillos en cada partido, y francamente sorprende considerando que Denver cuenta con al menos dos tiradores élite y varios más sólidos en la rotación.
Es normal que los porcentajes bajen en playoffs debido al aumento de la intensidad, el contacto físico y la presión. Pero lo de los Nuggets está muy por encima de lo que podría considerarse “normal”. Jamal Murray fue un francotirador esta temporada, con 43.5% (¡!) en 7.5 intentos por noche. ¿En playoffs? Ha caído a 26.5%. Nikola Jokić suele tener altibajos desde el perímetro, pero terminó la temporada regular en 38%; su eficiencia ahora se ha reducido a más de la mitad. Y no son casos aislados: es una constante en todo el equipo. Nadie parece recordar cómo encestar triples.
Puede sonar repetitivo decir que la NBA es una liga de aciertos o fallos, pero en muchos sentidos es la verdad. Hoy en día no se puede ganar sin una ejecución ofensiva eficiente. Los Nuggets, entre la férrea defensa de Minnesota y una racha fría que afecta a todo el roster, simplemente no la tienen en este momento.
El supporting cast ha sido invisible
En términos más amplios, simplemente no ha habido suficiente producción más allá de Nikola Jokić y Jamal Murray.
Christian Braun recibió una extensión de 125 millones de dólares el offseason pasado para ser una pieza clave en el quinteto titular de los Denver Nuggets. Está promediando 9.5 puntos por partido y, de manera sorprendente, apenas intenta dos triples por noche. Cameron Johnson, adquirido con la expectativa de ser un tirador más confiable que el saliente Michael Porter Jr., promedia apenas 10 puntos por juego y lanza un 22.2% desde el perímetro. Aaron Gordon está nuevamente lesionado, al punto de que podría convertirse en un factor nulo el resto de la serie. Y aun antes de eso, ya estaba teniendo problemas para aportar su habitual producción secundaria. ¡Y estamos hablando de los titulares!
Tim Hardaway Jr. fue finalista a Sexto Hombre del Año, pero está lanzando 40% de campo, una cifra muy pobre para alguien que juega 26.8 minutos por partido. Bruce Brown prácticamente no está aportando nada, aunque sigue recibiendo 20 minutos por noche. Y, por encima de todo, nadie está defendiendo bien.
Incluso si uno solo de esos jugadores hubiera rendido al nivel esperado, el resultado de las tres derrotas de Denver podría haber sido distinto. En cambio, todos están por debajo de lo mostrado en la temporada regular. Eso no puede pasar en condiciones normales, y mucho menos cuando las dos estrellas del equipo tampoco están siendo eficientes; más allá de los problemas ya mencionados de Jokić, Murray también atraviesa una serie complicada en el tiro, a pesar de liderar al equipo con 26.5 puntos por juego.
Ha sido una mala serie prácticamente para toda la rotación de Denver. Como consecuencia, existe una pequeña esperanza en la idea de que están jugando tan por debajo de su nivel habitual que eventualmente podría llegar una regresión a la media.
Pero este déficit de 3–1 recae sobre todos. Se necesita una mejora considerable en todos los frentes si Denver quiere evitar una barrida “de caballeros” en lo que sería un final vergonzoso para una temporada que, por lo demás, había sido sólida.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 27/04/2026, traducido al español para SI México.
