Devin Smeltzer, de vencer el cáncer a hacer historia en la LMB con el Caliente de Durango

Es bien conocido, entre los fanáticos más acérrimos de la pelota, que el beisbol es un deporte de estadísticas. Pero también es uno de historias. Y esta es una de ellas.
Devin Smeltzer, el experimentado lanzador zurdo de Caliente de Durango, ha logrado converger en un mismo verano dos hitos extraordinarios, la conmemoración de sus dos décadas libre de cáncer infantil y su papel protagónico en la ruptura de una sequía deportiva de casi medio siglo para la franquicia duranguense.
En 2005, a la temprana edad de nueve años, el joven originario de Nueva Jersey comenzó a presentar síntomas severos que derivaron en un diagnóstico desolador: rabdomiosarcoma pélvico.
Esta rara y sumamente agresiva variante de cáncer requirió un abordaje médico implacable. Smeltzer soportó una extenuante quimioterapia y ciclos diarios de radiación, un régimen que comprometió su sistema inmunológico, le arrebató el cabello y redujo drásticamente su peso corporal a escasas 50 libras, menos de 23 kilogramos.
El beisbol fue su mecanismo de supervivencia psicológica. Se rehusó terminantemente a que le colocaran una sonda de alimentación por el miedo a que esto le impidiera regresar al diamante. Volvió a jugar aún calvo, protegiéndose del sol con un pañuelo.
Durante los momentos más oscuros de 2006, la organización de los Phillies de Philadelphia le brindó un salvavidas emocional. En una visita al estadio para pacientes oncológicos, conoció a su gran ídolo, el segunda base Chase Utley, quien le autografió una gorra en un encuentro que quedó inmortalizado fotográficamente. Poco después, el 12 de agosto de 2006, los médicos le dieron la noticia que reescribió su vida, estaba formalmente libre de cáncer.
Su desarrollo hacia el profesionalismo es un testimonio absoluto de tenacidad.
Tras recuperar masa muscular y refinar su mecánica, fue seleccionado en la quinta ronda del Draft de la MLB de 2016 por los Los Angeles Dodgers.
Su historia cerró un ciclo sumamente poético durante los entrenamientos primaverales de 2018. El mánager de los angelinos, Dave Roberts, proyectó aquella vieja fotografía de 2006 frente a toda la plantilla para revelar que el frágil niño de la imagen era ahora un compañero de equipo, compartiendo vestuario en las Grandes Ligas con el mismísimo Chase Utley.
Tras consolidar un sólido trayecto por la máxima carpa con franquicias como los Minnesota Twins y los Miami Marlins, el destino trajo a Smeltzer a la LMB en 2026. Fue adquirido en un cambio estratégico por Caliente de Durango, una directiva con el exigente mandato de devolver los playoffs a una ciudad que no atestiguaba la postemporada desde el año 1978. Tras ser una pieza clave para asegurar la clasificación en temporada regular, el equipo duranguense chocó de frente con los Acereros de Monclova en el Primer Playoff.
El momento definitorio de la postemporada para el zurdo llegó en el crítico Juego 4 de la serie, celebrado en el hostil territorio del Estadio Kickapoo Lucky Eagle. Con la oportunidad de colocar un yugo casi irreversible sobre sus oponentes, Smeltzer exhibió una frialdad inquebrantable.
A lo largo de 5.0 sólidas entradas, dictó una cátedra de control de daños, aislando a la peligrosa ofensiva rival a solo dos carreras y abandonando el encuentro con una holgada ventaja de 7-2. Esta labor pavimentó el camino para una victoria fundamental; al día siguiente, Caliente de Durango agenciaría la serie 4-1 para sellar su histórico pase a las Series de Zona.
Ese mismo miércoles 12 de agosto de 2026, Smeltzer cumplió 20 años de estar libre de cáncer. "Libre de cáncer por 2 décadas. 20 años. 7,305 días", escribió en sus redes sociales.
