El juego 13 que nunca llegó

El destino tocó la puerta temprano. Bajo el calor asfixiante del mediodía en Ciudad de México, los Guerreros de Oaxaca entraron al terreno con la determinación de atar a este Gulliver que hoy vestía uniforme rojo escarlata, los Diablos Rojos del México.
Cinco carreras en la primera entrada silenciaron —por un instante— al Estadio Alfredo Harp Helú. Los Diablos, que hasta entonces caminaban con paso de gigante con 12 victorias al hilo, la mejor marca para el equipo desde 2008, se vieron atrapados bajo las cuerdas.
Porque si algo ha demostrado el beisbol es que no hay profecía que dure nueve entradas.
Los Pingos, aún perdían por cuatro carreras pero el estadio cantaba con la certeza de quienes han visto a un fénix resurgir mil veces de las cenizas.
En el terreno, la historia era otra. Una mirada entre Efraín Contreras, el pitcher escarlata, y Alexi Amarista, el capitán bélico, desató la furia entre ambas novenas. Las bancas y los bullpens quedaron vacíos y todos los jugadores se congregaron en el terreno con la intención más primitiva de resolver el marcador a golpes.
El calor del diamante empezó a disiparse y las nubes de lluvia pintaron el horizonte cuando ocurrió lo que todos clamaban. Los Diablos regresaron. Se fueron arriba en el juego con siete carreras en la sexta entrada y, por un instante, todo indicaba que la historia se escribiría con tinta roja una vez más. Los Guerreros, invencibles y haciendo el honor más honesto a su nombre, igualaron el marcador a siete en la fatídica séptima entrada.
La lluvia, inoportuna como pocas veces, cayó sobre la ciudad y congeló el momento. La pausa fue larga, helada. El marcador, con el tiempo detenido en el 777, parecía una suerte de slot de casino.
Cuando el juego se reanudó, algo se había enfriado.
La octava entrada pasó sin pena ni gloria. Pero una emboscada ofensiva de seis carreras en la alta de la novena le arrebató la historia de las manos a los Diablos, que, por segunda ocasión en la temporada, perdieron un juego.
Los Guerreros, una vez más. Aquellos que siempre parecían estar a su sombra; aquellos que los tuvieron al borde de la eliminación en los Playoffs de 2024, aquellos que hoy demostraron que el beisbol siempre guarda un lugar para lo inesperado, para la épica inversa, para los héroes con uniforme de visitante.
¡Lluvia de Carreras! 🏃♂️@GuerrerosOax ⚔️ en un duelo de batazos 💥 se lleva el tercero de la serie ante @DiablosRojosMX
— Liga Mexicana de Beisbol (@LigaMexBeis) May 5, 2025
PG: Reid Birlingmair
PD: Stephen Nogosek
Presentado por @MovistarMX #CienAñosSiendoElRey 👑 pic.twitter.com/cJaxULjN5q
Por un momento parecieron invencibles, pero no lo fueron.
