Expressos y vino tinto: Los secretos de Italia en el Clásico Mundial

Descartada con una cuota de 80-1 como clara perdedora antes del inicio del Clásico Mundial de Beisbol, Italia protagoniza un cuento de hadas que la ha llevado hasta la semifinal del mayor torneo de selecciones de la pelota caliente.
Jac Caglianone y Vinnie Pasquantino, de Italia, celebran bebiendo un expresso en el Clásico Mundial
Jac Caglianone y Vinnie Pasquantino, de Italia, celebran bebiendo un expresso en el Clásico Mundial / Kenneth Richmond/Getty Images

Los jonrones se celebran con un pequeño trago de espresso y poniéndose una chaqueta Armani. Las victorias se festejan con botellas de vino tinto mientras la poderosa voz del tenor Andrea Bocelli resuena en el vestuario. Bienvenidos al beisbol a la italiana.

Descartada con una cuota de 80-1 como clara perdedora antes del inicio del Clásico Mundial de Béisbol, Italia protagoniza un cuento de hadas que la ha llevado hasta la semifinal del mayor torneo de selecciones de la pelota caliente, instancia en la que el lunes enfrentará a Venezuela en Miami.

El sábado, la novena revelación mantuvo viva su campaña invicta con un sufrido triunfo por 8-6 sobre Puerto Rico en cuartos de final. Antes había sorprendido al vencer al poderoso Estados Unidos de Aaron Judge en la fase de grupos.

La victoria contra Puerto Rico, que metió a Italia entre los cuatro mejores equipos por primera vez en la historia, fue la última parada de un viaje improbable para una selección armada a última hora y compuesta en gran medida por jugadores estadounidenses de ascendencia italiana.

De los 30 beisbolistas convocados para el torneo, 24 nacieron en Estados Unidos y solo tres son oriundos de Italia. Sin embargo, esto no ha impedido que el equipo se apoye fuertemente en su herencia italiana.

El capitán Vinnie Pasquantino, primera base de los Kansas City Royals de las Grandes Ligas, tuvo la idea de celebrar cada jonrón con una inyección de cafeína e instaló una máquina de espresso en el dugout.

Tras la victoria del sábado sobre una fuerte selección puertorriqueña, Pasquantino afirmó que las hazañas de los Azzurri en el torneo están ayudando a impulsar la popularidad de un deporte que sigue siendo una rareza en el país europeo.

"Unir a las personas"

"Italia pudo ver nuestro partido hoy, y lo transmitieron por televisión allá", dijo Pasquantino. "Hemos estado en la portada de los periódicos, y de eso se trata este torneo (...) de ganar el torneo y de ser el mejor equipo de béisbol, pero también de atraer miradas y unir a las personas en torno al deporte".

"Y sí, Italia no tiene el mejor desarrollo en béisbol, y eso es lo que estamos tratando de hacer ahora mismo. Esta noche estuvieron pasando béisbol en bistrós y cafés de Italia. Eso no pasa (normalmente)".

El mánager de Italia, el venezolano Francisco Cervelli, que jugó doce años en las Grandes Ligas, solo fue nombrado para el cargo en enero.

Cervelli dijo que su selección ha evolucionado en apenas unas pocas semanas desde que se juntaron poco antes de que comenzara el certamen.

"Al principio fue difícil. En este torneo, solo te dan tres días juntos", dijo el entrenador. "Para armar el grupo y construir química, hicimos muchísimas cosas dentro del clubhouse para conocer las personalidades, porque esa es la parte importante en este tipo de torneo".

Las primeras victorias en la fase de grupos contra Brasil y Gran Bretaña fueron seguidas por una gran sorpresa ante Estados Unidos, dueño de una de las alineaciones de béisbol más talentosas jamás reunidas.

"Contra Brasil fue un poco incómodo, y los muchachos no sabían exactamente cuál era su rol", dijo Cervelli. "Luego Gran Bretaña, y entonces todo comenzó. El equipo empezó a unirse".

"Un equipo diferente"

"Y luego le ganamos a Estados Unidos, y ahora es un equipo diferente (...) Van a extrañar este torneo cuando regresen a sus clubes porque ha sido muy divertido", agregó el mánager.

A Cervelli también le han hecho notar el impacto del equipo sus familiares y amigos en Italia.

"Recibo mensajes de todos mis amigos, de mi familia de allá", dijo el domingo. "Imagínate que en el sur de Italia no se juega tanto béisbol. Ayer todo el mundo estaba viendo el partido (...) Es como una reunión familiar viendo béisbol, aunque no sepan ni entiendan mucho".

Esos sentimientos los comparte Andrew Fischer, infielder nacido hace 21 años en Nueva Jersey que se incorporó el año pasado a los Milwaukee Brewers.

Fischer, cuyo tatarabuelo materno nació en Campania, en el suroeste italiano, tiene un tatuaje de Frank Sinatra en el brazo y afirma que jugar para Italia ha sido una oportunidad para celebrar sus raíces.

"La cultura italiana está grabada a fuego en Nueva Jersey. En casa hay muchísima comida italiana. Creo que la como seis días a la semana, me encanta", dijo. "Así que estar aquí y representarla definitivamente ha arrojado algo de luz sobre ella en mi vida".

AFP


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