La redención de Alejandro Mejía en el Home Run Derby 2026

El Samurái inscribió su historia con letras doradas al coronarse campeón de la edición 2026, firmando una de las actuaciones más extraordinarias que el beisbol mexicano haya atestiguado.  
Alejandro Mejía, de Caliente de Durango, rompió el récord de más jonrones conectados en una sola ronda en la historia del Home Run Derby de la LMB Banorte.
Alejandro Mejía, de Caliente de Durango, rompió el récord de más jonrones conectados en una sola ronda en la historia del Home Run Derby de la LMB Banorte. / Liga Mexicana de Beisbol

En el beisbol profesional el fracaso es un compañero constante. Los bateadores conviven todos los días con la estadística implacable de que van a fallar en la gran mayoría de sus turnos (si fallas 7 de cada 10 veces, eres un futuro Salón de la Fama)

Para el dominicano Alejandro Mejía, una de esas siete veces ocurrió el Home Run Derby de 2025 en el Estadio Alfredo Harp Helú de la Ciudad de México. Sin embargo, el deporte siempre reserva un turno más al bate. 

Un año después, bajo el cielo de Monterrey, en el Walmart Park de los Sultanes,  El Samurái inscribió su historia con letras doradas al coronarse campeón de la edición 2026, firmando una de las actuaciones más extraordinarias que el beisbol mexicano haya atestiguado.  

La historia de este triunfo no se puede entender sin el profundo dolor de la caída.

En 2025, Mejía llegó al certamen representando a los Dorados de Chihuahua, presentándose como un temible bateador de poder. En la capital del país, la presión mediática del evento pareció asfixiarlo. Aquella noche, la mecánica de Mejía lució desconectada y pesada. Terminó su participación con apenas dos cuadrangulares antes de entregar sus diez outs, una cifra bajísima que lo dejó visiblemente frustrado e insatisfecho con su propio desempeño. 

Mejía, haciendo honor a su apodo de Samurái, decidió utilizar esa herida como un catalizador durante 364 días.  

Para 2026, el contexto había cambiado. Tras un traspaso a finales de mayo, Mejía se convirtió en el rostro ofensivo de una franquicia de muy reciente creación, el Caliente de Durango. Lejos de rehuir al reto, aceptó la invitación para volver al Festival de Cuadrangulares de la Liga Mexicana de Beisbol, celebrado esta vez en el Estadio de Beisbol de Monterrey, con la mente puesta en una sola palabra: revancha.  

La velada del sábado 27 de junio de 2026 comenzó con un desafío inesperado para todos los participantes, el viento. 

Las fuertes ráfagas que soplaban en contra del pentágono se convirtieron en un muro invisible que frustró a grandes favoritos. Figuras de la talla de Justin Turner de los Toros de Tijuana y Jon Singleton de los Diablos Rojos del México fueron víctimas de las condiciones climáticas, despidiéndose en la primera ronda con apenas uno y cuatro jonrones, respectivamente. 

Mejía también sufrió los estragos meteorológicos y la presión. Los fantasmas del pasado amenazaron con volver, pero apelando a su estoicismo, logró ajustar su mecánica lo suficiente para conectar seis cuadrangulares, sobreviviendo al corte de manera dramática y avanzando a la segunda fase junto con Zoilo Almonte (6 jonrones), mientras Gabriel Cancel y Josh Lester lideraban con once batazos cada uno.  

Fue en la segunda ronda donde el sufrimiento se transformó en un dominio biomecánico absoluto.

Conforme el viento cedió en Monterrey, Mejía encontró esa rara sintonía mental y física donde el esfuerzo fluye con naturalidad y el resultado es devastador. Desató una auténtica lluvia de batazos que dejó atónita a la afición regiomontana. Con un swing rítmico, constante y demoledor, El Samurái depositó 21 pelotas en las gradas, estableciendo un nuevo récord absoluto de más cuadrangulares para una sola ronda en la historia del Home Run Derby de la LMB. 

Esta proeza pulverizó la marca anterior de 17 jonrones, compartida históricamente por Marc Flores (2022) y David Hensley (2025). Con un acumulado de 27 vuelacercas entre ambas rondas, Mejía aseguró su pase a la gran final.  

La cita final lo emparejó contra el puertorriqueño Gabriel Cancel, representante de los Bravos de León y líder jonronero de la temporada regular, quien llegó a la instancia decisiva tras acumular 13 cuadrangulares totales

Por reglamento, en la final los contadores se reinician a cero. Cancel abrió el duelo imponiendo un estándar sumamente exigente de ocho cuadrangulares. El reto para Mejía era mayúsculo, pues el desgaste muscular tras haber ejecutado más de 27 swings de máximo esfuerzo previos era brutal.  

Pero el dominicano ya no era el bateador ansioso y errático de 2025. 

Cuadrangular tras cuadrangular, fue igualando la marca del boricua. Finalmente, cuando aún le quedaba un holgado colchón de cuatro outs de vida en su contador, Mejía conectó el noveno y definitivo batazo que superó la barda, sentenciando el campeonato con un marcador de 9-8 y alcanzando una cifra asombrosa de 36 vuelacercas totales a lo largo de toda la competencia.  

Al ver la pelota ganadora desaparecer en las gradas, Mejía soltó el bate, levantó ambos brazos hacia el cielo regiomontano y agradeció a Dios

Su victoria fue, en esencia, una crónica sobria y profundamente inspiradora sobre la resiliencia humana.


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.