Ramiro Peña sobre la llegada de Robinson Canó a Tomateros: "Te hace soñar otra vez con el campeonato"

En el imaginario popular, el invierno suele ser el complemento necesario del verano; en el beisbol también ocurre así. Y casi resulta una extensión natural que, tras haber compartido los últimos veranos de gloria de los Yankees de New York, Robinson Canó y Ramiro Peña se reencuentren ahora en el invierno mexicano.
Ambos volverán a compartir el diamante, esta vez con el uniforme de los Tomateros de Culiacán en la Liga ARCO Mexicana del Pacífico para la temporada 2026-2027, después de haber sido testigos privilegiados y piezas fundamentales de la última Serie Mundial conquistada por los Bombarderos en las Grandes Ligas.
El origen de esta amistad se remonta a la temporada 2009 de la MLB, un año de renovación institucional para la organización neoyorquina con la inauguración del nuevo Yankee Stadium. Mientras Robinson Canó ya se perfilaba como el sucesor de los grandes intermedistas de la franquicia —como Tony Lazzeri, Willie Randolph y Joe Gordon—, Ramiro Peña hacía su debut el 6 de abril de 2009, asumiendo un rol de utility en el cuadro interior.
La influencia de Canó en la carrera de Peña fue inmediata y profunda. El mexicano reconoce que la estructura de su profesionalismo se cimentó bajo la tutela del dominicano. "A él le aprendí a crear mi rutina, a cuidarme, a comer bien, a recibir masajes y a trabajar temprano. Me ayudó bastante en mi carrera: a cómo enfocarme en el beisbol día a día y a estar preparado para cada juego”, reconoce.
En lo deportivo, el punto culminante fue cuando los Bombarderos ganaron el anillo de Serie Mundial en 2009. Aunque sus roles eran distintos —Canó como titular indiscutible y Peña como reserva—, ambos dejaron destellos brillantes en el terreno.
Un ejemplo que Ramiro siempre recuerda ocurrió el 14 de junio de 2009, cuando ante un rodado incisivo de Jeremy Reed hacia la parte central del diamante, Peña exhibió su guante con una elasticidad prodigiosa para controlar la esférica y orquestar un flip intuitivo hacia Robinson Canó. Este último capturó la bola a mano limpia y disparó un misil certero a la inicial para consumar un doble play 6-4-3.
Tras sus respectivas etapas en el sistema de MLB, el reencuentro en territorio mexicano ocurrió en la Liga Mexicana de Beisbol. Robinson Canó se integró a los Diablos Rojos del México en 2024 y logró un impacto inmediato con el equipo al conquistar el título de bateo con un impresionante promedio de .431 y el galardón del Jugador Más Valioso.
Su presencia elevó el estándar competitivo de la Zona Sur y lideró a la organización capitalina hacia un bicampeonato en las temporadas 2024 y 2025.
Por su parte, Peña ha esculpido su propia leyenda como el estandarte y líder indiscutible de los Sultanes de Monterrey. En 2018, apenas su primer año con el equipo, el "Pollo" se erigió como héroe al conectar un imparable certero con las bases llenas en la novena entrada del sexto juego, uno que selló el título de la Serie del Rey para la novena regia.
En la Serie del Rey de 2024, ambos excompañeros se enfrentaron por el título absoluto de verano. aunque Canó y los Diablos se impusieron con una barrida en la serie.
La reunión de ambos en la Liga ARCO Mexicana del Pacífico fue una planificación gerencial por parte de la directiva de Culiacán.
El proceso inició el 9 de marzo de 2026, cuando los Tomateros anunciaron el regreso de Ramiro Peña a través de un cambio múltiple con los Venados de Mazatlán. Peña, que había registrado más de 60 hits por temporada en sus tres años con Mazatlán, regresó a la capital sinaloense para aportarle liderazgo en el vestidor y profundidad al lineup del mánager Lorenzo Bundy.
El segundo paso de la estrategia se concretó el 18 de mayo de 2026 con la firma oficial de Robinson Canó. El dominicano, quien entró en la agencia libre de la liga dominicana el 17 de febrero tras no alcanzar un acuerdo con las Estrellas Orientales, optó por la propuesta de Culiacán.
Lo más probable es que la decisión de Canó haya estado influenciada por la presencia de Bundy, con quien ya había ganado dos campeonatos en verano, y la posibilidad de reencontrarse con Peña.
Peña relata que la noticia del fichaje de Canó fue una sorpresa incluso para él. “Me mandaron la noticia y dije: ¡Wow, mira nada más!...”, cuenta. "Es una contratación bomba, algo que de verdad no esperaba. Con un jugador de la talla mundial de Robinson Canó, obviamente se generan muchas expectativas que te hacen soñar otra vez con el campeonato", finaliza Peña.
El beisbol va a cerrar ahora un ciclo perfecto.
