Wenger la soñó y Arteta la busca hoy: Arsenal vuelve a una Final de Champions 20 años después

Dos décadas después, los Gunners llegan a la Final de la Champions League comandados por el técnico español, que también está cerca de conseguir el título de la Premier League.
Mikel Arteta busca llevar al Arsenal a ganar su primera Champions League.
Mikel Arteta busca llevar al Arsenal a ganar su primera Champions League. / Justin Setterfield/Getty Images)

El Arsenal está en la final de la Champions League por primera vez en 20 años. Un gol de Bukayo Saka al filo del descanso eliminó al Atlético de Madrid en el Emirates y desató una celebración que el norte de Londres no vivía desde hace mucho tiempo. 

El equipo londinense buscará alzar su primera Orejona tras un torneo impecable donde ha demostrado una madurez defensiva sobresaliente, con solo dos goles recibidos en las seis rondas eliminatorias. Mikel Arteta se convirtió en el segundo entrenador en llevar al Arsenal a una final de la competición. El primero fue Arsène Wenger. Y ahí, en ese paralelismo, está la historia más grande de este Arsenal.

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Los dos llegaron al club en momentos difíciles y los dos lo transformaron desde adentro. Pero lo hicieron de maneras completamente distintas. Wenger llegó en 1996 cuando el Arsenal era conocido como un equipo aburrido, directo y poco sofisticado. En una Premier que primaba el juego directo, el técnico francés aterrizó con una propuesta ofensiva y vistosa desde el dominio del balón, el pase y el desmarque. Construyó el juego desde la defensa hacia adelante, con pausa, sin prisas, con movimiento constante. El resultado fue el equipo más elegante de su generación y en la temporada 2003-04 se convirtió en el primer equipo en ganar la Premier League de forma invicta, los llamados Invencibles. Thierry Henry, Patrick Vieira, Robert Pires. Una orquesta que el futbol inglés no había visto antes.

Arteta llegó en 2019 con otro Arsenal roto, sin identidad y sin títulos desde 2017. Su formación fue distinta a la de Wenger. Pasó cinco años como jugador bajo las órdenes del propio Wenger en el Arsenal y otros tres como asistente de Pep Guardiola en el Manchester City. De los dos aprendió algo diferente. De Wenger heredó la paciencia y la confianza en la construcción desde abajo. De Guardiola tomó la obsesión táctica, la presión alta y la organización sin balón. El Arsenal de Arteta tiene esta temporada la defensa más sólida de su historia, aunque marca menos goles que en campañas anteriores cuando su estilo recibía más elogios. Es un equipo más pragmático que el de Wenger, más difícil de batir que bello de ver. Y eso, en Europa, ha resultado ser una ventaja enorme.

La conexión entre los dos va más allá del club. Wenger fichó a Arteta como jugador en 2011, lo vio crecer dentro del vestuario y siempre habló de él con admiración. Arteta nunca ocultó la deuda que tiene con el francés. Cuando el Arsenal se clasificó a la final, Wenger reaccionó con una frase que resumió todo: "Totalmente merecido. En los dos partidos, sin ninguna duda, Arsenal fue el mejor equipo. Esta noche pueden celebrar, es normal. Pero ya tienen que pensar en la final y en el siguiente partido." No fue la reacción de un exjefe que observa desde afuera. Fue la de un maestro que sigue pendiente de su alumno.

Bajo la batuta de Arteta, que cumple su séptima temporada al frente del equipo, el Arsenal alcanzó las semifinales la temporada pasada tras dieciséis años y fue eliminado por el Paris Saint-Germain. Este año dio el paso definitivo. En la fase de liga terminó primero con ocho victorias en ocho partidos, algo que ningún equipo había logrado antes en la competición. En los cruces eliminó al Bayer Leverkusen en octavos con un global de 3-1 y al Sporting CP en cuartos. En la fase de liga ya había goleado al Atlético 4-0 en el Emirates. Pero en la eliminatoria directa fue diferente: el 1-1 en Madrid y el 1-0 en Londres para cerrar con un global de 2-1.

La final es el 30 de mayo en Budapest ante el PSG o el Bayern de Múnich. Si Arteta la gana hará algo que Wenger nunca pudo: levantar la Champions con el Arsenal. Y si además gana la Premier League, donde el equipo va primero con tres partidos por jugar, se convertiría en el primer entrenador en la historia del club en lograr el doblete Liga y Champions en la misma temporada. Wenger soñó con esa final durante 22 años. Arteta la alcanzó en siete. Y lo hizo con un estilo propio, distinto al del maestro pero igualmente efectivo. El Arsenal no cambió de identidad. Evolucionó.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.