Compra de Lakers, el clímax de las exorbitantes ventas de franquicias deportivas

En poco más de un año, los Lakers rompieron no una sino dos veces el récord del precio más alto jamás pagado por una franquicia deportiva.
Luego de que en 2025 fueron vendidos por 10,000 millones de dólares, la cifra quedó obsoleta esta semana, cuando se anunció que el equipo de la NBA volverá a cambiar de dueños, pero ahora por 12,500 millones de dólares, es decir, por un precio 25% más alto en apenas poco más de un año.
El empresario Josh Kushner, miembro de la familia política de Donald Trump y quien estaba detrás del intento de Gianni Infantino por vender parte de la Copa del Mundo, se alió junto con el CEO de Disney, Bob Iger, para comprarle la franquicia a Mark Walter, quien apenas en 2025 se la había adquirido a la familia Buss, quienes habían sido dueños del equipo por 46 años.
Es decir que Walter obtuvo una ganancia de 2,500 millones de dólares en un lapso de 14 meses, gracias al apetito de los fondos de inversión, que cada vez más compran participaciones o equipos deportivos completos alrededor del mundo.
Este tipo de adquisiciones confirman que el deporte se ha convertido en un activo financiero, inmobiliario y de entretenimiento que difícilmente pierde valor, particularmente en las mejores ligas de Estados Unidos y del futbol europeo.
El récord que casi siempre rompe un equipo estadounidense
La lista de las ventas más caras de franquicias deportivas en la historia la encabeza casi siempre un equipo de Estados Unidos, y el récord se rompe con una frecuencia cada vez mayor.
Los Lakers a $12,500 millones son hoy el techo, pero hace apenas meses ese récord era Walter comprando los mismos Lakers por $10,000 millones, marca que a su vez había superado a los Seattle Seahawks (9,600 millones, aun por aprobarse). Esta última rompía la cifra de los Celtics ($6,100 millones, marzo 2025), que habían superado a los Washington Commanders de la NFL ($6,050 millones, 2023). Antes, los Denver Broncos ($4,650 millones, 2022) también habían sido el récord.
Lo que esto también demuestra es que en diez años, el precio de la franquicia más cara del mundo, los Lakers, pasó de rondar los $2,000 millones a los $12,500 millones, por lo que pasó a mas que sextuplicarse.
Normalmente la NFL y NBA se turnan en la cima, ya que los equipos de futbol americano y baloncesto estadounidense concentran las ocho ventas más caras de la historia del deporte mundial.
El futbol europeo aparece en el noveno lugar, con el Chelsea, que fueron comprados por $5,350 millones por Todd Boehly en 2022, cuando se lo adquirió al oligarca ruso Roman Abramovich. Esa ha sido la venta más cara en la historia del futbol, y está a menos de la mitad del récord de los Lakers.
¿Por qué todo vale tanto más?
Durante décadas, los equipos deportivos solían ser negocios de multimillonarios locales con afición al deporte y dinero de sobra. Ahora son activos de medios de comunicación y entretenimiento que los fondos de capital privado persiguen con la misma lógica con que persiguen acciones tecnológicas o bienes raíces.
De ahí que el fondo de inversión de Kushner, Thrive Capital, también tenga inversiones en empresas como OpenAI, Instagram y Spotify.
La NBA firmó en 2024 un contrato de derechos de televisión por $77,000 millones a 11 años, por lo que el valor de cada franquicia subió de forma inmediata. Se trata del mismo mecanismo que opera en la NFL, cuyas franquicias tienen hoy valuaciones que en muchos casos superan los $8,000 millones.
El deporte en vivo es el único contenido que la gente sigue consumiendo en tiempo real, lo que lo hace extraordinariamente valioso para los medios y, por tanto, para quienes poseen los equipos.
Los fondos de inversión llegaron hace años
Cuando estos consorcios no compran franquicias completas, adquieren participaciones y ejemplo de ello son muchos: RedBird Capital Partners compró el 10% del Liverpool por $750 millones; Silver Lake pagó $500 millones por el 10% del City Football Group en 2019; o INEOS adquirió el 25% del Manchester United por $1,300 millones.
CVC Capital Partners compró el 8.2% de los derechos comerciales y televisivos de LaLiga por cerca de $2,000 millones. En todos los casos, son fondos con sede en Estados Unidos o Reino Unido tomando posiciones en el deporte global como si fueran acciones de bolsa.
Para dimensionar el fenómeno, el futbol mexicano no ha sido ajeno y de ahí que el Querétaro haya sido adquirido por el estadounidense Mark Spiegel y su fondo de inversión Innovatio Capital por 120 millones de dólares a Grupo Caliente, o que el Necaxa haya vendido el 49% de sus acciones al consorcio también estadounidense NX Football USA, de los empresarios Al Tylis y Sam Porter, quienes luego integraron a estrellas de Hollywood como Eva Longoria y Ryan Reynolds.
El caso de los Lakers es el resumen perfecto de todo esto: Walter compró en 2021 el 27% de la franquicia por $5,500 millones, para después, en 2025, comprar el control total a $10,000 millones. En 2026 lo vende a $12,500 millones de dólares, lo que representan cinco años, y más del doble de precio. Todo esto confirma que el deporte dejó de ser un hobby de ricos para convertirse en uno de los activos más rentables del planeta.
