Conor McGregor, cinco años después: 'The Notorious' vuelve a la jaula

Sin pelear desde julio del 2021, McGregor vuelve a pelear con un récord de 22 victorias y 6 derrotas, con 19 triunfos por nocaut, pero con Holloway ahora como amplio favorito.
McGregor venció a Holloway en la pelea que protagonizaron en Boston en 2013.
McGregor venció a Holloway en la pelea que protagonizaron en Boston en 2013. / Jared Wickerham/Getty Images

Conor McGregor está de vuelta. La estrella más grande en la historia de las artes marciales mixtas regresa al octágono este sábado 11 de julio en el UFC 329, en Las Vegas, casi cinco años después de su última pelea. El irlandés se mide a un viejo conocido, Max Holloway, en un combate que pondrá a prueba si todavía queda algo del McGregor que cambió para siempre este deporte, después de que el tiempo y los excesos le pasaran factura.

McGregor no pelea desde el 10 de julio de 2021, cuando sufrió una fractura de tibia en el primer asalto de su trilogía contra Dustin Poirier, en el UFC 264. Aquella imagen, con el irlandés tirado en la lona y la pierna quebrada, fue la última que dejó dentro de la jaula. Han pasado 1,827 días, el parón más largo en sus más de 18 años de carrera, un abismo de inactividad que en el mundo del MMA equivale a toda una era.

El "Notorious" construyó su leyenda a base de carisma, golpes demoledores y una confianza inquebrantable. Fue el primer peleador en la historia de UFC en ostentar dos campeonatos de divisiones distintas al mismo tiempo, tras noquear a Eddie Alvarez en el UFC 205 en 2016. Antes había destrozado a José Aldo en apenas 13 segundos, uno de los nocauts más icónicos del deporte. Su récord es de 22 victorias y 6 derrotas, con 19 triunfos por nocaut, una cifra que refleja el poder que lo hizo famoso.

Pero la realidad de la última década es mucho más dura que su leyenda. En los últimos diez años, McGregor solo ha conseguido una victoria en UFC: el nocaut en 40 segundos a Donald Cerrone en 2020. Desde 2016, su balance es de una sola victoria y tres derrotas, todas por la vía rápida, además de la grave lesión de pierna. El brillo de sus primeros años en la compañía, cuando arrasó con un récord de 9-1, quedó lejos.

El camino hacia este regreso estuvo lleno de obstáculos. McGregor ya tenía programado un regreso en 2024 contra Michael Chandler, pero se bajó de la pelea 16 días antes por una lesión. Fuera del octágono, el irlandés ha protagonizado más titulares por sus problemas legales y su estilo de vida festivo que por su preparación deportiva. Esa falta de foco es justo lo que sus críticos señalan al medir sus opciones para el sábado.

Enfrente tendrá a Max Holloway, un rival que conoce bien. Los dos ya se vieron las caras hace 13 años, en 2013, cuando ninguno era campeón y McGregor ganó por decisión unánime. Desde entonces, Holloway se convirtió en una futura leyenda del deporte, excampeón de peso pluma y uno de los peleadores más queridos y activos del circuito. La diferencia de ritmo es enorme: mientras McGregor lleva cinco años parado, Holloway se mantuvo en la élite. No sorprende que las apuestas coloquen al irlandés como claro no favorito, algo impensable en sus años de gloria.

Fiel a su estilo, McGregor no llega callado. "Va a ser una demolición absoluta", advirtió sobre su rival, con la misma seguridad de siempre. El irlandés asegura que vuelve como una mejor versión de sí mismo, dentro y fuera de la jaula, y que su periodo de descanso jugará a su favor frente a un Holloway con mucho desgaste acumulado. "Mi estado más relajado es ahí dentro. Mi estado de libertad es hacer esa caminata", confesó sobre su regreso a la competencia.

El futuro inmediato ya tiene fechas. McGregor confirmó que le quedan dos peleas en su contrato con UFC: la de este sábado y una última pactada para abril de 2027. A sus 37 años, y a punto de cumplir 38, el irlandés encara el tramo final de una carrera que lo convirtió en el peleador más taquillero y polarizante de la historia del deporte.

Este sábado, en el T-Mobile Arena, McGregor buscará demostrar que el mito sigue vivo. Para muchos aficionados nuevos será la primera vez que lo vean pelear en directo; para los de siempre, la oportunidad de reencontrarse con la figura que llevó el MMA a otra dimensión. El regreso ya es un hecho, y sobre el octágono quedará la respuesta a si "The Notorious" todavía puede respaldar sus palabras con los puños.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.