Corea, el 'Pali pali' y la prisa por crecer en el mundo del futbol

La primera Copa del Mundo a la que asistió Corea del Sur fue un dolor que se quedó clavado en su historia del balón: en Suiza 1954 tuvo uno de los peores debuts en los mundiales. Perdió 9-0 contra Hungría y 7-0 en cuando enfrentó a Turquía. El pizarrón final de aquel Mundial decía: 0 goles a favor y 16 en contra.
Eran tiempos difíciles para esta península asiática: su economía había sido demolida por un periodo convulso que terminó con la Guerra de Corea. En medio de los escombros, comenzaba la reconstrucción de un país que 70 años después es referencia del mundo en muchas facetas.
En 2020 la película Parásitos conquistó la categoría de mejor película en los premios Oscar y se convirtió en la primera producción de habla no inglesa en ganar ese premio.
También en la pantalla chica Corea ha logrado éxitos mundiales. El Juego del Calamar, una serie en la que se retrata un concurso extremo de supervivencia ha sido la franquicia más vista de Netflix con cientos de millones de clicks acumulados. Es el estandarte del llamado K-drama, una fórmula que basa sus éxitos en crear personajes entrañables y múltiples momentos de tensión.
Su éxito tambien suena alrededor del mundo
El K-pop se ha vuelto un género musical familiar en todo el planeta. BTS, su grupo insignia, tiene el récord de 47 mil millones de reproducciones en Spotify. La fórmula del éxito se basa en música altamente producida, roles bien definidos y, sobre todo, entrenamiento extremo.
“Las circunstancias de la propia península han marcado la forma de ser: las guerras, los conflictos, el lugar geográfico en el que se encuentran, en medio de China, Japón… culturas avasalladoras con una influencia muy grande. Así es que Corea está marcada por todas estas circunstancias, en cómo trabajas, en cómo ves el mundo”, dice Jorge Murakami, director de marketing de KIA México, una empresa que en 10 años de estancia en el país logró capturar el quinto lugar en ventas de autos en el país.
“Somos una cultura que tiene prisa. Una de las frases que nos distingue es Pali-pali, que quiere decir rápido, rápido. Los coreanos somos muy respetuosos del tiempo. Muy puntuales. Todo se debe hacer rápido en las oficinas de gobierno. Sabemos que no hay tiempo para empujar nuestros objetivos. El Internet es muy rápido porque no se toleran los procesos lentos”, dice en la sala de prensa del Estadio Guadalajara Kim Huangyoung, reportera de la televisora KBS. Según sus propias palabras, los procesos y la metodología coreana también han intentado, poco a poco, adaptarse al futbol.
Sin embargo, ha costado tiempo. Primero se debe comprender el pasado.
Después del dolor inicial de 1954, la historia futbolística de Corea se puso en pausa durante 32 años y se reactivó hasta 1986.
Aquel reinicio volvió a ser complicado. En México los coreanos consiguieron solo un empate y no pudieron ganar ningún partido en los siguientes tres mundiales (1990, 1994 y 1998).
Fue hasta el Mundial de 2002, como coanfitriones del mundo, que consiguieron su primer triunfo. No solo eso: con la fuerza de jugar en casa (y con algunas decisiones arbitrales polémicas) llegaron a las semifinales de su torneo.
Después de aquella gran gesta, Corea se estacionó en la primera ronda del Mundial durante cuatro ediciones más (2006, 2010, 2014 y 2018), hasta que llegó de nuevo a los Octavos de Final en el Mundial más reciente, en Catar 2022.
Hoy, con los ejemplos de éxito en la pantalla, en la música y en las industrias electrónicas y automovilísticas, los coreanos buscan la fórmula para conquistar el futbol, un campo en el que han logrado la constancia para asistir a 11 Copas del Mundo consecutivas, pero en el que aún se les complica avanzar a rondas finales.
Y su presente dibuja otra realidad
El 70 por ciento de sus jugadores están en la Liga Premier, en la Bundesliga, en la Liga Holandesa y en otros equipos de élite para el balón. A la vez, como selección ha buscado ejercicios específicos para volverse más competitivos. Hay videos en redes sociales en los que jugadores coreanos hacen ejercicios de fuerza física y habilidad técnica con máquinas que los llevan a un esfuerzo físico extremo.
Según Kim, “el futbol es un deporte que ha evolucionado mucho en los últimos años. Si había estado lejos de los éxitos de todas las demás industrias hoy se busca la forma más rápida de competir con el mundo”.
Y todo con el “Pali-Pali”, la fórmula rápida que busca quitar obstáculos para llegar al éxito.
