Del Mundial Sub 20 a la élite: la generación mexicana que rompió con la historia del olvido

La Selección Mexicana Sub 20 de este 2026 busca el boleto a los Olímpicos 2028, así como al Mundial de la categoría 2027, y tiene un buen antecedente en su generación predecesora.
Gilberto Mora durante el México vs. Inglaterra en el Mundial 2026.
Gilberto Mora durante el México vs. Inglaterra en el Mundial 2026. / Darrian Traynor/Getty Images

Lo habitual eran las historias de jóvenes mexicanos que después de brillar con las selecciones menores, terminaban relegados antes de consolidarse en Primera División.

Sin embargo, ese no ha sido el destino de la generación que disputó el Mundial Sub 20 de Chile 2025 porque de aquel equipo surgió el futbolista mexicano mejor cotizado en la historia de la Liga MX, pero también jugadores que, apenas un año después, llegaron a Europa, disputaron el Mundial 2026 o comenzaron a ganar protagonismo dentro y fuera del país.

Ahora que México vuelve a competir con una Selección Sub 20 en el Premundial de Concacaf en busca de la clasificación al Mundial de 2027 y, sobre todo, del boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el desarrollo de la generación anterior representa un aliciente.

Gilberto Mora pasó de promesa juvenil a figura del Mundial

Ningún jugador simboliza mejor el crecimiento de aquella selección que Gilberto Mora. El mediocampista llegó a Chile con apenas 16 años y terminó el torneo con tres goles y dos asistencias, después de guiar a México en un grupo especialmente complicado hasta los Cuartos de final.

Menos de un año después, Mora disputó la Copa del Mundo de 2026 con la selección mayor y elevó su valor de mercado hasta los 25 millones de euros. Con ello se convirtió en el futbolista mexicano con el valor más alto registrado en la Liga MX.

Obed Vargas llegó al Atlético de Madrid y disputó el Mundial

El otro gran salto fue el de Obed Vargas, el mediocampista que dejó al Seattle Sounders en febrero de 2026 para incorporarse al Atlético de Madrid, que lo contrató hasta junio de 2030 en una transferencia récord para el club estadounidense.

Vargas disputó 13 encuentros durante su primera media temporada en España, ocho de ellos como titular, y posteriormente participó en tres partidos con México durante el Mundial de 2026. Tras el torneo regresó a Madrid para iniciar la pretemporada y competir por un sitio en el equipo de Diego Simeone.

Su trayectoria confirma que la selección de Chile no estaba formada únicamente por prospectos con futuro lejano: algunos de sus integrantes ya alcanzaron el máximo nivel internacional.

Iker Fimbres, Hugo Camberos y Elías Montiel ganaron protagonismo

Otros integrantes no emigraron todavía, pero sí encontraron mayor exposición dentro de la Liga MX. Iker Fimbres incrementó su participación con Monterrey y comenzó a ser considerado entre los jóvenes más relevantes del campeonato. Hugo Camberos se mantuvo como una de las principales apuestas de Chivas, despertó interés de equipos europeos y fue vinculado con clubes como Brujas, Sevilla y Ajax, aunque Guadalajara decidió conservarlo.

Elías Montiel, por su parte, continuó acumulando minutos con Pachuca después de haber sido uno de los mediocampistas más destacados del combinado juvenil.

El reto pendiente: convertir participación en consolidación

El crecimiento, sin embargo, no ha sido uniforme. Jugadores como Yael Padilla, Amaury Morales, Mateo Levy, Alexei Domínguez y Tahiel Jiménez han tenido acercamientos con el primer equipo de sus respectivos clubes, pero todavía compiten por conseguir continuidad.

Algo similar ocurre con varios defensores y porteros de aquella convocatoria. Emmanuel Ochoa, Pablo Lara, Sebastián Liceaga, Rodrigo Pachuca, Diego Ochoa, César Bustos, Jaziel Mendoza y Diego Sánchez continúan dentro de procesos formativos o alternando entre categorías juveniles y planteles mayores.

La mayoría apenas ronda los 20 años y todavía atraviesa la etapa en la que suele definirse si un futbolista juvenil consigue establecerse profesionalmente. La diferencia respecto de otras generaciones es que varios de sus compañeros ya abrieron un camino visible hacia la élite.

Una generación que ya dejó huella en la selección mayor

Ahora el desafío será comprobar cuántos de los 21 convocados logran sostener esa evolución durante los próximos años. Pero aquella selección ya consiguió romper parcialmente con una historia demasiado repetida en México: la de equipos juveniles exitosos cuyos integrantes desaparecían antes de llegar a la selección absoluta.

La generación de Chile 2025 todavía está lejos de completar su recorrido, pero sus primeros pasos indican que el Mundial Sub 20 no fue su punto culminante, sino apenas el comienzo.


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