El Mundial de los revulsivos: jugadores que entran y anotan es una constante

Ser suplente, entrar, anotar y decidir partidos ha sido frecuente en el Mundial 2026, pues con jugadores así Canadá obtuvo su primer punto en la historia y Corea su triunfo ante Chequia, por ejemplo.
Cyle Larin tardó dos minutos en la cancha para anotar y darle a Canadá el primer punto en su historia mundialista.
Cyle Larin tardó dos minutos en la cancha para anotar y darle a Canadá el primer punto en su historia mundialista. / Charlotte Wilson/Getty Images

Iniciar en la banca, entrar, marcar y decidir un partido ha sido frecuente en lo que va de la Copa del Mundo.

A diferencia de las ediciones previas a Qatar 2022, cuando había solo tres cambios de jugador o incluso dos en la década de los 70's, el futbol moderno se decide en gran medida por quienes entran al campo para revolucionar dinámicas.

Así ha sucedido en el Mundial 2026, cuando varios partidos se han decidido por jugadores que no han sido titulares.

El anfitrión Canadá obtuvo su primer punto de la historia en Mundiales al empatar contra Bosnia el viernes pasado, gracias a que Cyle Larin anotó cuando apenas tenía dos minutos en la cancha.

Corea del Sur ganó su partido contra Chequia en Guadalajara el jueves pasado, por el tanto definitivo que marcó Oh Hyeon-gyu, quien había entrado al 69’ para marcar el 2-1 apenas 11 minutos después.

Otor jugador que no había sido titular y decidió un partido fue Amad Diallo, quien anotó el gol agónico con el que Costa de Marfil venció 1-0 a Ecuador, ya que tras ingresar al minuto 55, anotó al 90.

Además están los jugadores que entraron con marcadores casi decisivos pero que aún así hicieron gala de efectividad.

Cuando Estados Unidos ya tenía el triunfo en la bolsa sobre Paraguay, Gio Reyna entró a 8 minutos del final para refrescar el ataque y en la compensación regaló el que ha sido uno de los mejores goles hasta el momento en el Mundial.

Similar fue el caso del sueco Mattias Svanverg, quien requirió un minuto en el juego para anotar el cuarto gol de su equipo en el 5-1 final sobre Túnez. También el del francés Bradley Barcola, que tardó tres minutos en marcar para el segundo del cuadro galo en el 3-1 definitivo sobre Senegal este miércoles, así como el noruego Leo Ostigard, quien tardó apenas seis minutos para sellar la victoria de Noruega sobre Irak al anotar el 3-1 final.

Y para desgracia del suizo Miro Muheim, él también estuvo en la banca, entró, marcó y decidió un partido, pero en contra de su equipo, pues pisó la cancha hasta el minuto 88 y marcó autogol al 90+4’, con lo que el cuadro helvético sufrió el empate de Qatar cuando estaba a punto de terminar el partido.

Hasta el penúltimo partido de esta jornada de miércoles, en total se han anotado 71 goles en 23 partidos, con un promedio de 3.0 tantos por encuentro, varios de ellos marcados por los que ingresan con etiqueta de revulsivos.


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