EE.UU., a la caza de un exatleta olímpico por narcotráfico

La Fiscalía General de Estados Unidos no baja la guardia en su nintendo de dar con el atleta olímpico canadiense Ryan Wedding, a quien incluso Kash Patel, director del FBI (Buró Federal de Investigaciones) ha comparado con figuras como Joaquín Chapo Guzmán o el colombiano Pablo Escobar, abatido en su país en 1993.
En marzo anterior las autoridades estadounidenses ofrecieron una recompensa de 10 millones de dólares a quien proporcione información útil para la captura del excompetidor olímpico de snowboard, pero ahora la suma elevaron esa gratificación a 15 millones de billetes verdes.
"Wedding pasó de hacer polvo en las pistas de esquí durante los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002 a distribuir cocaína en polvo en las calles de ciudades estadounidenses y en su Canadá natal”, dijo Akil Davis, director adjunto de la oficina de campo del FBI en Los Ángeles cuando lanzaron la primera alerta de captura hace ocho meses.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el fugitivo de 43 años está en México u otro país latinoamericano y “es extremadamente peligroso, extremadamente violento y extremadamente rico. Está protegido por el Cártel de Sinaloa, junto con otros en México”, dijo Davis.
Alan Hamilton, jefe de detectives del Departamento de Policía de Los Ángeles, sostuvo que Wedding utilizó la ciudad del sur de California como centro de operaciones para el contrabando de drogas.
"Se estima que unas 60 toneladas métricas de cocaína al año y cinco toneladas métricas de fentanilo al mes se trasladaban a través de Los Ángeles hacia ciudades de Estados Unidos y Canadá".
El segundo al mando de Wedding, su compatriota canadiense Andrew Clark, de 34 años, conocido como "El Dictador", se encontraba entre los 29 narcotraficantes presuntos o condenados que fueron extraditados a Estados Unidos desde México la semana pasada.
