España busca convertirse en el campeón con la mejor defensa en la historia mundialista

En casi un siglo de historia de los Mundiales, ningún equipo ha sido campeón con menos de dos goles recibidos en todo el torneo, hasta que España diga lo contrario.
El equipo de Luis de la Fuente podría establecer una verdadera marca de muralla si este domingo vence a Argentina y mantiene la tendencia de no recibir gol, ya que en los siete partidos que lleva en este Mundial únicamente ha aceptado uno.
La Roja llega a la final frente a Argentina habiendo sufrido solo el gol de Bélgica hasta los Cuartos de Final, cuando Charles de Ketelaere empató el partido que finalmente ganaría España por 2-1.
Antes de ello, los ibéricos empataron sin goles con Cabo Verde, golearon 4-0 a Arabia Saudita y vencieron por la mínima a Uruguay en Fase de Grupos. Luego golearon 3-0 a Austria en Dieciseisavos, 1-0 a Portugal en Octavos y 2-1 en Cuartos a Bélgica.
España llega a la Final con un +12 en diferencia de goles
Luego en el triunfo de semifinales contra Francia tampoco recibieron gol (2-0), por lo que llegan a la final con un apabullante +12 de diferencia de goles, por los 13 a favor y el único de Bélgica en contra.
Hasta ahora, el récord pertenece a tres selecciones que terminaron campeonas con apenas dos goles en contra: Francia en 1998, Italia en 2006 y la propia España en Sudáfrica 2010.
El caso francés fue el primero en establecer esa marca. Con Fabien Barthez bajo los tres palos y una defensa liderada por Marcel Desailly, Lilian Thuram, Laurent Blanc y Bixente Lizarazu, el equipo anfitrión solo recibió dos anotaciones en siete partidos antes de conquistar su primer título mundial.
Ocho años después, Italia igualó ese registro de una manera todavía más llamativa. La Azzurra apenas permitió dos goles en Alemania 2006 y ninguno llegó en jugada abierta de un rival.
El primero de esos tantos fue autogol de Cristian Zaccardo frente a Estados Unidos en la fase de grupos y el otro un penal convertido por Zinedine Zidane en la final disputada en Berlín. Gianluigi Buffon y una defensa integrada por Fabio Cannavaro, Marco Materazzi, Gianluca Zambrotta y Fabio Grosso construyeron una de las actuaciones defensivas más sólidas que ha visto el torneo.
España igualó esa marca cuatro años después. En Sudáfrica 2010, el equipo de Vicente del Bosque recibió únicamente dos goles durante toda la competencia. La base del éxito volvió a combinar una posesión casi absoluta del balón con la seguridad de Iker Casillas, Carles Puyol, Gerard Piqué, Joan Capdevila y Sergio Ramos, una generación que levantó la primera Copa del Mundo en la historia del futbol español.
Ahora, la selección dirigida por Luis de la Fuente tiene la oportunidad de superar incluso a aquella generación dorada. Tras una fase de grupos impecable y una eliminación directa en la que dejó fuera a Portugal, Bélgica y Francia, España solo ha visto caer su portería una vez. Buena parte del mérito corresponde a Unai Simón, quien además ha establecido la racha más larga sin recibir gol en la historia de los Mundiales.
Con 19 goles en total, Argentina es la ofensiva más efectiva
Sin embargo, el último obstáculo será también el más exigente. Argentina llega a la final con el ataque más productivo de la fase de eliminación directa, impulsada por un Lionel Messi que lidera el torneo en goles y asistencias.
Si España tiene 13 goles a favor, Argentina lleva 19. Pero si España ha recibido apenas 1, la Albiceleste ha sufrido 7, por lo que este partido será, en gran medida, uno de los duelos defensivos-ofensivos más claros en lo que va del Mundial.
Si la Roja mantiene su arco en cero, romperá un récord que ha permanecido intacto durante casi tres décadas y que ni siquiera algunas de las mejores generaciones defensivas de Francia, Italia y la propia España lograron superar. Esa podría ser, además del trofeo, la huella histórica que deje el Mundial de 2026.
