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Checo Pérez vuelve al escenario de su resistencia: Cadillac afronta en Austin su segundo GP de casa

El Gran Premio de Austin es un circuito en el que el piloto mexicano ha tenido buenos resultados; ahora llega con Cadillac en el segundo GP que se corre en EEUU en la temporada.
Sergio 'Checo' Pérez ha tenido buenos resultados en Austin a lo largo de su carrera.
Sergio 'Checo' Pérez ha tenido buenos resultados en Austin a lo largo de su carrera. | Rudy Carezzevoli/Getty Images

Sergio “Checo” Pérez regresará este fin de semana al Circuito de las Américas, una pista en la que ha sumado puntos en 10 de sus 12 participaciones y consiguió uno de los podios más exigentes de su carrera. Esta vez lo hará bajo un contexto completamente distinto: al volante del Cadillac, un monoplaza que todavía no puntúa en su temporada de debut, durante el segundo Gran Premio de casa para la escudería estadounidense. en el GP de Austin.

Cadillac ya vivió su primera carrera como local en Miami y todavía tendrá una tercera oportunidad en Las Vegas. Sin embargo, Austin posee un significado especial. La prueba lleva oficialmente el nombre de Gran Premio de Estados Unidos y se disputa en Texas, cerca del corazón operativo de un proyecto que cuenta con instalaciones en Indiana y Charlotte, además de su centro técnico en Silverstone.

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El equipo llegará a COTA con una decoración especial inspirada en el oeste estadounidense, la cultura de Texas y la identidad de Cadillac. El diseño incluye referencias al horizonte de Austin, el trazado del circuito, cactus, una herradura y 50 estrellas en representación de Estados Unidos. Checo y Valtteri Bottas también utilizarán uniformes creados especialmente para el fin de semana.

Austin, una oportunidad para Checo y Cadillac

Más allá de la presentación, Cadillac necesita que su segunda carrera en casa muestre avances sobre la pista. Después de 17 Grandes Premios, el equipo ocupa el último lugar del Campeonato de Constructores y todavía no suma puntos. Su mejor resultado pertenece a Bottas, quien terminó decimotercero en China, mientras que Pérez alcanzó el decimocuarto lugar en Barcelona, Silverstone y Azerbaiyán.

El equipo logró llevar sus dos autos hasta la meta en Singapur, pero Checo terminó decimoséptimo y Bottas decimonoveno. Austin representa otra oportunidad para comprobar si las modificaciones realizadas durante el año permitieron reducir la diferencia ante las escuderías de la zona media.

Cadillac evaluará pequeñas actualizaciones en el piso y el sistema de refrigeración del MAC-26. COTA ofrece una prueba completa para cualquier monoplaza: el primer sector exige estabilidad aerodinámica en los cambios rápidos de dirección; la recta posterior y la curva 12 premian la velocidad y la eficiencia en las frenadas; mientras que el último sector necesita tracción y buen comportamiento a baja velocidad. Los baches también obligan a encontrar una puesta a punto que no comprometa el rendimiento del auto.

La escudería también contará con la experiencia de Valtteri Bottas, quien ganó en Austin desde la pole en 2019. Cadillac llegará así con dos pilotos titulares que conocen bien el circuito y pueden aportar referencias importantes para evaluar las mejoras del monoplaza durante el fin de semana.

Checo no participará en la primera práctica del viernes. Colton Herta, piloto de pruebas estadounidense de Cadillac, ocupará su lugar para completar la segunda sesión obligatoria que el mexicano debe ceder a un novato durante la temporada. Pérez tendrá que recuperar el tiempo perdido a partir de la segunda práctica, apoyado por la información que Herta reúna durante su programa.

“Estaré pendiente de Colton durante la primera práctica, tomaré en cuenta sus comentarios y después nos concentraremos en encontrar rápidamente el balance durante la segunda sesión para colocarnos en posición de pelear el domingo”, explicó el mexicano antes del Gran Premio.

Herta conoce perfectamente el escenario. En 2019 consiguió en COTA la primera de sus nueve victorias en IndyCar y se convirtió, con 18 años y 359 días, en el ganador más joven en la historia de esa categoría. Su participación también permitirá que un estadounidense conduzca el monoplaza de la escudería local frente a su público.

Para Checo, Austin ha funcionado como una segunda casa desde mucho antes de su llegada a Cadillac. El mexicano participó en la carrera inaugural de 2012 y terminó undécimo con Sauber. Un año después consiguió el séptimo lugar con McLaren y, tras abandonar en 2014, encadenó cinco apariciones consecutivas dentro de los puntos entre 2015 y 2019.

Su momento más importante llegó en 2021. Pérez clasificó tercero y conservó esa posición durante la carrera, pese a que su sistema de hidratación dejó de funcionar desde la primera vuelta. Bajo el intenso calor de Texas, el entonces piloto de Red Bull sufrió deshidratación y describió aquella prueba como la más complicada de su trayectoria desde el aspecto físico. Aun así, llegó a la meta detrás de Max Verstappen y Lewis Hamilton para conseguir su único podio en Austin.

El mexicano mantuvo su regularidad durante sus últimas tres visitas con Red Bull. Terminó cuarto en 2022, volvió a ocupar la cuarta posición en 2023 y fue séptimo en 2024. En total, ha disputado 12 Grandes Premios de Estados Unidos en COTA, puntuó en 10 y solamente quedó fuera de la zona de unidades en su debut de 2012 y tras el abandono de 2014.

“Austin siempre es uno de mis fines de semana favoritos de la temporada, pero llegar este año como piloto de Cadillac lo hace todavía más especial. El ambiente en COTA es increíble y, con tantos aficionados estadounidenses y mexicanos en las tribunas, realmente se siente como otra carrera de casa para mí”, declaró Pérez.

Ese respaldo será uno de los elementos centrales del fin de semana. Austin suele recibir una presencia importante de seguidores mexicanos y funciona como el inicio de una etapa especial para Checo, quien una semana después competirá en el Gran Premio de la Ciudad de México.

El objetivo inmediato de Cadillac debe mantenerse dentro de la realidad de su monoplaza. Un podio como el de 2021 no parece posible en las condiciones actuales, pero avanzar a la segunda ronda de clasificación, acercarse a la zona media y aprovechar cualquier incidente para buscar el primer punto del proyecto representarían señales importantes.

La carrera se disputará el domingo 25 de octubre sobre 56 vueltas al trazado de 5.513 kilómetros. Para Cadillac será otra oportunidad de demostrar avances ante su público. Para Checo, el regreso a una pista en la que ya convirtió una carrera de resistencia en uno de sus podios más recordados.

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Published | Modified
Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.