Fórmula 1 cambia sus reglas en acuerdo con la FIA y equipos

La Fórmula 1 acaba de dar un paso que no ocurre con frecuencia: modificar sus reglamentos técnicos mientras la temporada ya está en marcha. Este lunes, la FIA, los once equipos, los fabricantes de motores y la organización comercial de la F1 anunciaron una serie de cambios que entran en vigor antes del Gran Premio de Miami del 3 de mayo. Todo surgió de un problema real que los pilotos sintieron en pista desde las primeras carreras del año.
Para entender qué cambió hay que entender primero por qué cambió. Los autos de 2026 son la generación más eléctrica de la historia de la F1. Casi la mitad de su potencia viene de un motor eléctrico que se alimenta de una batería. El problema es que esa batería se vacía en apenas once segundos a máxima potencia. Cuando un auto tiene la batería cargada y otro la tiene vacía, la diferencia de velocidad entre los dos puede ser de más de 50 kilómetros por hora en la misma recta. Eso no es solo un problema competitivo. Es un problema de seguridad.
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El accidente que encendió las alarmas ocurrió en el Gran Premio de Japón, cuando Oliver Bearman no pudo esquivar el Alpine de Franco Colapinto, que en ese momento estaba en modo de recarga y rodaba mucho más lento. El impacto fue de 50 veces la fuerza de la gravedad. Bearman salió ileso, pero la imagen del choque dejó claro que algo tenía que cambiar.
Cuatro ajustes que acordaron Fórmula 1 y FIA
- El primero tiene que ver con la clasificación del sábado. Para evitar que los autos frenen en exceso para recargar energía y así lograr una vuelta más rápida, se redujo la cantidad máxima de energía que se puede recuperar de 8 a 7 megajulios. En términos simples: los autos ya no podrán frenar tanto para cargar la batería, lo que obliga a los pilotos a ir al límite durante más tiempo en su vuelta rápida.
- El segundo cambio afecta la carrera. Para que las diferencias de velocidad entre autos no sean tan extremas en las rectas, se limitó la potencia máxima del llamado "boost" a 150 kilovatios adicionales. Además, el motor eléctrico mantendrá 350 kilovatios en las zonas de aceleración y frenada, pero bajará a 250 kilovatios en el resto de la vuelta. La idea es que los autos sean más predecibles entre sí y que las diferencias de velocidad no sean tan peligrosas.
- El tercer cambio es para los arranques. Se añade un sistema de detección automática para identificar autos con aceleración anormalmente baja justo después de la salida. Si un auto tiene ese problema, el sistema desplegará potencia eléctrica de forma automática para que no quede parado en medio de la parrilla. También se encenderán luces parpadeantes en la parte trasera y lateral del auto para alertar a los pilotos que vienen detrás.
- El cuarto cambio aplica a las carreras con lluvia. Se redujo el despliegue del sistema de recuperación de energía para que los autos sean más fáciles de controlar en pista mojada. También se aumentó la temperatura de las mantas que calientan los neumáticos intermedios para mejorar el agarre. Y se simplificaron las luces traseras para que la información de seguridad sea más clara para el piloto que viene detrás.
Todos estos cambios son el resultado de tres semanas de reuniones entre la FIA, los equipos y los fabricantes de motores tras el receso que dejó la cancelación de los Grandes Premios de Bahrein y Arabia Saudita. La próxima carrera es el GP de Miami el 3 de mayo, y los autos ya correrán con las nuevas reglas.
