La Fórmula 1 llega a China con dudas sobre sus nuevos motores

Después de un Gran Premio de Australia que generó más dudas que certezas, la Fórmula 1 viaja a Shanghái para la segunda fecha de la temporada. El Gran Premio de China se disputa este fin de semana del 13 al 15 de marzo en el Circuito Internacional de Shanghái y viene con un ingrediente extra: es el primer fin de semana con carrera sprint del año. La Fórmula 1 llega a China con una pregunta urgente: ¿funciona el nuevo reglamento?
Pero la verdadera historia de este fin de semana no está en los puntos extra del sábado. Está en lo que le pase a la batería de los autos en la recta más larga del circuito.
En Melbourne quedó claro que el nuevo reglamento tiene un defecto serio. Los motores de 2026 reparten la potencia en partes iguales entre el motor de combustión y el componente eléctrico, pero la batería se agota muy rápido. Cuando eso pasa, el auto pierde potencia en plena recta.
El resultado fue extraño de ver: los autos perdían velocidad cientos de metros antes de llegar a la zona de frenada, no porque el piloto lo quisiera, sino porque la batería ya no tenía nada que dar. Lando Norris lo resumió sin rodeos: pasaron de los mejores autos de la historia a los peores.
El Circuito Internacional de Shanghái tiene una de las rectas más largas del calendario, con 1.2 kilómetros entre las curvas 13 y 14. En ese tramo los autos van a velocidad máxima durante mucho tiempo y la batería se va a vaciar rápido. El problema es que el circuito tiene pocas zonas de frenada reales, menos que Melbourne, lo que significa menos oportunidades de recuperar carga. La estrategia de cada vuelta va a depender de cuánta energía tenga el auto en ese momento.
En Australia también apareció otro problema que los pilotos no terminaron de digerir. Un piloto usaba toda la energía de la batería para adelantar, pero al quedarse sin carga, el rival lo volvía a pasar en la siguiente recta. En el paddock lo llaman el efecto yoyo, y Verstappen lo comparó con una partida de Mario Kart.
Por eso este fin de semana tiene más peso del habitual. Después de China, la FIA y los equipos tienen una reunión para decidir si el reglamento necesita cambios urgentes. Si los problemas de batería vuelven a aparecer en Shanghái, los ajustes podrían llegar ya para el Gran Premio de Japón del 29 de marzo.
En el campeonato, George Russell lidera con 25 puntos después de su victoria en Australia. Mercedes fue el equipo más fuerte en Melbourne y las rectas largas de Shanghái deberían favorecerle. Ferrari llegó con buen ritmo en Australia y busca dar un paso más. Red Bull y McLaren necesitan respuestas.
