O’Ward, entre la IndyCar y el sueño de F1

Pato O’Ward se encuentra en el momento justo. Tiene 26 años, la edad donde suelen coronarse los campeones de IndyCar. A lo largo de la historia, la media para lograr el título en esta categoría oscila entre los 26 y los 28. En Fórmula Uno, ese rango baja ligeramente, entre los 24 y 26, impulsado por la precocidad de pilotos como Max Verstappen o Lewis Hamilton. O’Ward se posiciona en esa franja exacta donde el talento, la experiencia y la determinación deben traducirse en resultados.
Dentro de Arrow McLaren, O’Ward se convierte en la figura central del equipo. Actualmente se ubica segundo en el campeonato de IndyCar 2025, a 121 puntos de Álex Palou con tres carreras por disputarse; este fin de semana corren en Portland. Es la vez que más cerca ha estado de ganar el título desde su debut en la categoría.
Desde su llegada, es el único piloto de la escudería que consigue victorias. Hasta esta temporada, suma nueve triunfos y treinta y dos podios. En 2025, completa el 100 por ciento de las carreras con tres fechas restantes, reafirma su consistencia y sostiene al equipo en la lucha por el campeonato. A pesar de ello, McLaren todavía no le entrega un monoplaza capaz de dominar de principio a fin.
En IndyCar, la historia ofrece referentes claros. Sam Hornish Jr. se convierte en el campeón más joven en 2001 con 22 años y tres meses, corre para Panther Racing. Will Power lo hace en 2022 con 41 años, siendo el más veterano en lograrlo, al volante de un auto de Team Penske. Esas cifras marcan los márgenes.
Pato aún tiene margen para escribir su nombre entre ellos. Pero la pelea por un título no se define únicamente en la pista. La diferencia entre un piloto exitoso y un campeón está en la precisión mental. O’Ward no carece de agresividad ni de velocidad. Lo que enfrenta ahora es otro nivel de exigencia: resistir cuando el podio no llega, mantener la fe cuando las estadísticas se vuelven adversas y tomar decisiones con la frialdad de un líder. Ahí se forma el carácter de los campeones.
Solo después de construir su legado en IndyCar podrá definirse su destino más allá. La conexión con la Fórmula Uno nunca desaparece. En 2021, O’Ward probó un monoplaza de McLaren en un test privado. En 2022 y 2023, participó en las pruebas de postemporada en Abu Dabi. En 2024 condujo en la primera práctica libre del Gran Premio de México, y repetirá en 2025.
Paso a paso, se acerca al gran escenario. Pero al mismo tiempo, esa puerta se estrecha. McLaren F1 atraviesa uno de sus mejores momentos, con un auto competitivo y dos pilotos sólidos como Lando Norris y Oscar Piastri. A eso se suma la llegada constante de nuevos talentos al paddock. La oportunidad aún existe, pero el margen se reduce.
“Pato se tiene que quedar donde está, es un piloto de Indy y ahí es una superestrella. Para mí es el segundo mejor piloto de la categoría, es el mejor de los óvalos”, asegura Luis Manuel “Chacho” López, en el podcast Cuéntame de Economía de Expansión.
“Pato O’Ward tiene que construir su carrera en Indy por dos razones: una de ellas es que acá puede pelear campeonatos —en Fórmula 1 yo creo que no—. Y el gran punto también para Pato es que ya es piloto que tiene 26 años, va para 27. Llegar a la Fórmula 1 ya no es tan fácil, y su carrera ahí ya estaría demasiado acotada”, añade el comentarista de la Fórmula Uno.
Pato camina sobre el filo donde se definen los grandes contratos. Tiene talento, edad, experiencia y una identidad deportiva cada vez más sólida. Lo que necesita ahora no es solo ganar más carreras, sino saber cuándo atacar, cuándo resistir y cómo mantenerse firme en la última vuelta. Esa es la diferencia entre un buen piloto y una leyenda. Y O’Ward todavía tiene tiempo para decidir en qué lado de la historia quiere estar.
“Yo creo que Pato tiene muchísimo, pero muchísimo que entregar en la otra vertiente, que es la vertiente norteamericana que ahorita no la estamos viendo tanto. Pero aguántate. El día que Pato O’Ward gane las 500 de Indianápolis… ojo, porque se desata otro frente de pasión. Porque el que gana las Indy 500…”, asegura Chacho López.
A sus 26 años, Pato O’Ward vive el punto exacto entre promesa y consolidación. La edad todavía le da margen para madurar y evolucionar como piloto, pero también marca una etapa crítica. En IndyCar, pocos se mantienen en la élite después de los 30 sin haber conquistado un campeonato. En Fórmula Uno, los equipos priorizan a talentos más jóvenes, lo que limita las oportunidades a medida que pasan los años. Su próximo paso define no solo su trayectoria, sino también el legado que deja en el automovilismo.
