El 34.6% del Tri de 2026 pasó por la liga que México dejó sin ascenso

La Federación Mexicana de Futbol (FMF) comenzó a construir su selección para 2026 ocho años antes del Mundial.
En julio de 2018, Yon de Luisa, entonces presidente del organismo, anunció una estrategia para identificar y acompañar a los jugadores que podían llegar al torneo que México organizaría junto con los Estados Unidos y el Canadá.
Guillermo Cantú, director general deportivo de la FMF, incluyó expresamente a la segunda división en ese proyecto: “La Liga MX y el Ascenso MX (…) son claves en el desarrollo del futbol en México”.
También anticipó que los jugadores que entonces tenían entre 16 y 24 años formarían la generación de 2026.
La propuesta no sólo contemplaba utilizar al Ascenso MX para desarrollar futbolistas. Cinco meses antes, cuando comenzaba a discutirse la posibilidad de eliminar el ascenso y descenso, De Luisa todavía era director de la Candidatura Mundialista de México para 2026 y participaba en el Comité de Desarrollo Deportivo de la Liga MX.
Desde ese cargo advirtió: “Nosotros no apoyamos el cierre de la Liga” y defendió mantener la promoción y relegación para las instituciones que cumplieran los requisitos.
Nueve de 26 pasaron por la segunda categoría
Ocho años después, nueve de los 26 futbolistas que Javier Aguirre llevó al Mundial de 2026 habían disputado partidos en la Primera A, el Ascenso MX o la Liga de Expansión: Guillermo Ochoa, Raúl Rangel, Johan Vásquez, Mateo Chávez, Roberto Alvarado, César Huerta, Julián Quiñones, Guillermo Martínez y Armando González.
Representan el 34.6% de la convocatoria, pero llegaron por caminos distintos. Ochoa jugó con los Tigrillos Coapa antes de debutar con el América; Johan llegó a Primera después de los Cimarrones de Sonora; Alvarado comenzó con el Celaya; Huerta encontró minutos con el Zacatepec y los Tigres enviaron a Quiñones a los Venados.
Martínez pasó por los Lobos BUAP, Coras, Mineros y Cafetaleros, antes de consolidarse en la Liga MX.
Rangel, Mateo Chávez y González pertenecen a otra etapa: los tres jugaron con el Tapatío, filial de las Chivas en la Liga de Expansión, cuando el ascenso ya había desaparecido.
Los propios jugadores y sus entrenadores han explicado qué encontraron en esa categoría. Cuando Quiñones regresó con los Tigres después de su paso por los Venados, dijo: “Me sirvió mucho ir a Venados, tomé confianza y me siento seguro de estar acá”.
Ricardo Valiño, quien dirigió a Huerta en el Zacatepec, explicó por qué las Chivas lo enviaron al Ascenso MX. El atacante había debutado en Primera a los 17 años, pero “necesitaba partidos” y “tenía que formarse en la Liga de Ascenso para sumar minutos”.
Lo que cambió al desaparecer el ascenso
El modelo cambió en abril de 2020. La FMF y los clubes de la Liga MX suspendieron durante seis temporadas el ascenso y descenso y reemplazaron al Ascenso MX por la Liga de Expansión. La categoría dejó de tener como objetivo deportivo llegar a Primera y pasó a priorizar el desarrollo de futbolistas jóvenes.
El cambio no eliminó los minutos para los jóvenes, pero sí modificó el contexto en el que los obtenían. En el antiguo Ascenso MX, un futbolista podía desarrollarse en un equipo que competía por ganar un campeonato y subir a Primera o por conservar su lugar en la categoría. La promoción estuvo condicionada en sus últimos años a requisitos de certificación, pero seguía formando parte de la estructura deportiva de la competencia.
Ese contexto competitivo también forma jugadores. La UEFA destaca que los jóvenes avanzan hacia el futbol profesional cuando disputan partidos exigentes, bajo presión y con resultados que tienen consecuencias deportivas. La diferencia no está sólo en sumar minutos, sino en aprender a competir cuando ganar o perder modifica el destino del equipo.
La Liga de Expansión nació con una lógica distinta. En su primera temporada, cada club podía registrar únicamente a ocho futbolistas mayores de 23 años para abrir espacio a jugadores jóvenes. La categoría mantuvo los minutos de competencia, pero perdió una de las presiones que existían en el Ascenso MX: jugar por llevar al club a Primera.
La suspensión debía concluir al final de la temporada 2025-26. Cuando seis clubes acudieron al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para intentar recuperar antes el ascenso, el tribunal rechazó su petición en septiembre de 2025 porque el plazo establecido en 2020 todavía estaba vigente. Ese periodo ya terminó, pero el ascenso y descenso tampoco regresó para la 2026-27.
En 2018, la propia FMF colocó al Ascenso MX dentro de su plan para desarrollar a la generación del Mundial de 2026 y defendía una competencia abierta. Ocho años después, el 34.6% de sus mundialistas había pasado por esa categoría.
