A 100 días: Monterrey recupera el ánimo rumbo a la fiesta

Faltan 100 días para la Copa Mundial del 2026 y el pasto del Estadio Monterrey resalta con su verde brillante. En la parte alta de las gradas está sentado Alejandro Hütt, Host City manager de la FIFA de la ciudad. Con tono tranquilo explica: “Fue una inversión de cerca de ocho millones de dólares para hacer un cambio de pasto, una instalación de un sistema de ventilación, oxigenación y drenaje que se llama vacuum and ventilation (aspirar y ventilar)”.
Mientras transcurre la entrevista, Hütt observa con orgullo el pasto: “Hoy es estándar FIFA, un legado y una solución definitiva a esta cancha que sufrió por algunos años, pero ahora ya no tendrá un problema por el sol, por el frío, por la lluvia. Esta cancha ya está preparada para la Copa del Mundo y para cualquier evento a nivel mundial”.
Y sí, el pasto ya huele a la gran fiesta del balón. Hoy que la cuenta regresiva llega a su etapa final, Monterrey se asoma al Mundial entre la emoción de su afición y en medio de la ola mediática que generó hace unos días la muerte del Mencho, el narcotraficante más buscado del país.
– En las redes sociales hubo una ola incendiaria que se replicó hasta en notas periodísticas donde incluso se hablaba de una posible cancelación. ¿Cómo evalúan ustedes el panorama?, se le pregunta a Hütt.
– No tenemos ni el 1 por ciento de indicación de una posible cancelación para nuestra sede, ni de los dos partidos del playoff intercontinental, ni de los cuatro partidos de la Copa del Mundo.
Hütt continúa: “Todo el trabajo de parte de nuestra sede con FIFA México, con Miami y con todas las mesas es constante y seguimos trabajando en condiciones normales. Evidentemente habrá que reforzar los operativos de seguridad, pero los especialistas ya están tomando las medidas necesarias… Estamos seguros también de que no habrá afectación para nuestras sedes hermanas”.
Monterrey era fuego en las venas de la afición antes de que el sorteo y el acomodo del calendario revelaran que no jugarían en la ciudad equipos pertenecientes a la parte alta del ranking mundial. Ahí las expectativas se enfriaron. Sin embargo, se trabaja para mantener el ánimo.
Según Hutt “el resultado del sorteo y el acomodo del calendario provocó una mezcla de sentimientos para el público en general y para el comité y las autoridades, pero hoy lo que hemos estado trabajando es para darle la vuelta. ¿Por qué? Porque es una Copa del Mundo y no la vamos a volver a vivir en no sé cuántos años. Es una oportunidad única de transformar los alrededores del estadio y muchos espacios en la zona metropolitana de Monterrey”.
Además, continúa, “resaltamos que tenemos selecciones como Japón y como Corea del Sur, que son de los equipos que más viaja su afición. Tenemos una comunidad coreana muy grande aquí en Monterrey, en Nuevo León, por la planta KIA en el municipio de Pesquería. Entonces, eso hace que esa comunidad esté entusiasmada. Por eso viene ahora, te digo, visitas recurrentes de los embajadores de esos países”.
Además, el 20 de noviembre está marcado con tinta indeleble en el calendario, pues se llevará a cabo el partido mil en la historia de las Copas del Mundo. Será entre Japón y Túnez y las autoridades gubernamentales y futbolísticas ya planean una fiesta con manteles largos.
Al final, Hutt reconoce que, a pesar de los avances en infraestructura de la ciudad, no se podrá cumplir al 100 por ciento con lo que estaba presupuestado. Sin embargo, cada vez se unen más patrocinios para que la sede sea rentable.
En el fondo, más allá de la momentánea desmotivación a partir del conocimiento de los rivales: “Esta es una oportunidad para demostrar que Monterrey es la mejor afición de México. Creo que es el momento de mostrar que no solo de México, sino del mundo. Que seamos buenos anfitriones, que recibamos a los tunecinos, a los japoneses, a los coreanos, a los sudafricanos, veremos si son holandeses, marroquíes o brasileños, habrá que esperar si es Suecia, Polonia, Albania, Ucrania, pero es un momento de mostrar de qué está hecho Monterrey“.
